jueves 6 de octubre, 2022
  • 8 am

Mi otra yo

Gisela Caram
Por

Gisela Caram

7 opiniones

En las últimas dos semanas muchas personas me han recomendado ver la serie “Mi otra yo”.
Es la historia de tres amigas que a partir de la enfermedad de una de ellas se embarcan en un viaje hacia adentro y descubren cuestiones ancestrales.
El autoconocimiento significa un profundizar con uno mismo para crecer y despegarse de situaciones, acontecimientos, creencias limitantes, mandatos culturales o familiares que nos atraviesan y no estamos siquiera conscientes de ello.
Conectar con el lado espiritual, emocional, y no quedarse con “las cosas son así” y simplemente sigo repitiendo y padeciendo situaciones que no comprendo por qué me pasan.
Desnaturalizar el presente para complejizar e historizar el pasado.
Un pasado que a veces nos elige y nos carga…
Casi todos buscamos respuestas a las cosas que nos pasan e intentamos liberarnos como sea de enfermedades, culpas, modos de responder frente a determinadas situaciones, pero a veces nos vemos como en un callejón sin salida…
En esta serie, a través de un abordaje terapéutico, las Constelaciones Familiares, las tres amigas se conectan con sus familias de origen, para tratar de entender por qué les pasa lo que les pasa.
En Psicoanálisis Vincular, si bien el abordaje es a través de la historización y la conexión con los contenidos inconscientes, se denomina “Transmisión transgeneracional”.
Se trata de pensar en cada familia que se transmite, quién lo transmite y quien recepciona lo que se transmitió…
Cómo el receptor recibe este “mandato”, “legado”, “herencia”, “secreto”, o lo que sea que viene de generaciones anteriores.
Cada familia va tejiendo un entramado a través de las redes de parentesco, y con historias que son contadas de padres a hijos, se van instalando en el inconsciente de las generaciones que le siguen.
Hay situaciones, acontecimientos sucedidos generaciones atrás, que no pueden ser procesadas y pasan a la generación siguiente sin ser comprendidas.
Las generaciones nuevas sienten como un vacío inexplicable…
No es fácil entender, más que quienes han analizado y trabajado su mundo interno, sus legados, sus mandatos sin saber por qué los tienen que cumplir…
¿Cómo transmitimos?
Con relatos, cuentos, anécdotas, y eso sería una forma. A veces, cuando no se sabe qué pasó algo traumático, doloroso en otra generación de la familia, o se guarda como secreto, y no se habla de “eso”, pueden aparecer “patologías”.
Y aparecen en la repetición de un suceso doloroso en la generación actual.
De ahí la importancia de nombrar las cosas, los acontecimientos, hablar de los duelos difíciles o no resueltos.
De ahí que se hable, que se explique la historia familiar. La mayoría viene de familia de inmigrantes, que transitaron guerras, pérdidas, exilios cada persona tiene derecho a saber y comprender que mochilas carga o no, que historias le preceden.
Hay personas que tienen tendencia a la violencia, al actuar antes que decir, o a percibir cosas, como secretos familiares en los que ha vivido siempre, y se captan como algo “raro” en el clima de la casa, puntas que no se pueden unir, cosas que no cierran, este sentimiento de vacíos inexplicables, culpas eternas y sin sentido, muchas veces viene, de estas herencias intersubjetivas.
No se trata de saber el pasado generacional para responsabilizar o culpar a otros, porque lo que pasó en otra época fue quizás natural para esa época, y fue la forma cómo se pudo resolver y seguir adelante, se trata de semantizar, poner palabras a lo no dicho, tejer la historia, buscar los entramados que me pueden estar afectando para liberarme espiritual y emocionalmente.
A las enfermedades las cura la ciencia, y el tratamiento médico no se puede descalificar, pero en cuanto a la sanación, o el perdón, pasan por el alma de cada uno, y eso es un camino que cada uno, puede o no, querer transitar…