lunes 3 de octubre, 2022
  • 8 am

A nivel de OFI el fútbol salteño es protagonista y debe renovar la apuesta

Otra conquista de Ferro Carril a nivel del interior. Otra ‘Orejona’, la cuarta, para la institución más ganadora de nuestro medio, que se mete también entre los equipos más laureados del interior, aunque todavía por debajo de Central de San José, que acaba de llegar a la quinta, y de otros con cuatro como Wanderers de Artigas, Estudiantil de Paysandú y Atenas de San Carlos, equipo que ya no pertenece a la OFI, y de Porongos de Trinidad, que suma tres copas.
Seguramente en la mente de los dirigentes a partir de ahora estará elevar la mira, apuntando a ir por la tercera copa en la máxima categoría, donde Universitario estuvo cerca dos veces en los últimos años y Salto está madurando una nueva consagración.
Este plantel de Ferro Carril también tiene el potencial para pelear en la categoría superior. Repasando a aquel plantel que dirigía Ramón Romero y que obtuvo el título de la Copa ‘B’ venciendo en las finales a Barrio Olímpico de Minas, este que orienta Richard Usuca tiene características similares.
Para eso habrá que redoblar la apuesta por figuras de nivel, como las que en ambos últimos torneos, 2019 y 2022, fueron determinantes y en general llegan desde fuera del departamento. Porque si bien Ferro ha mostrado que tiene cantera para responder, hay piezas que empujaron de acuerdo a lo que se pretendía de ellos y hubo que ir a buscarlos. En aquel momento fueron Matías Bentín, hoy en Universitario; Carlos Vera, hoy en Salto Nuevo y que junto a otros referentes marcara una época dorada antes; Guillermo Confalonieri, hoy en San Eugenio de su ciudad, Artigas. Y si vamos a las conquistas en las ediciones de 2009 y 2011 en la ‘A’ también hubo figuras que llegaron para marcar diferencias y lo hicieron con creces.
En esta edición fueron clave Rodrigo Dos Santos, más allá de haberse perdido las finales; ni que hablar Javier Vargas, que retornó justo para los momentos más importantes pero fue decisivo cada vez que estuvo, y también Martín Lima y Nicolás Fagúndez, que si bien son salteños llegaron desde otros equipos para aportar una cuota importante.
No hay que olvidarse de Fleitas, del crecimiento de González, Barros y Cáceres, de la experiencia devenida en garantía para partidos calientes de Juan Viera, del argentino Lescano, de Nahuel Machado, que convirtió en las finales de 2019 y en esta última, de Panza, Silva, Errandonea que se perdió el final.
Probablemente en la consideración de técnicos y dirigentes aparezcan más jugadores que se pretendan mantener, y juveniles que tuvieron menos minutos pero que el paso del tiempo dirá si están para aportar más tiempo.
Tanto Ferro como Universitario demostraron que están en condiciones de ocupar los puestos más altos a nivel del interior, que son firmes protagonistas. En su vuelta a la actividad local reaparecen como favoritos junto con Ceibal pero ya tienen lugar en la ‘A’ de OFI para 2023, donde ya no se trata de ilusiones lejanas sino que dependen de la apuesta para seguirlas definiendo.
Freddy Aguirrezábal