jueves 9 de febrero, 2023
  • 8 am

Contra viento y marea

Dr. Carlos Silva
Por

Dr. Carlos Silva

111 opiniones

Carlos Silva
Partido Nacional
Luis Lacalle Pou es el Presidente con mayor popularidad desde el retorno de la democracia hasta ahora, casi terminando su tercer año de gestión. Todo esto, con las situaciones que le tocó vivir desde el principio del gobierno y que repasaremos brevemente.
A los pocos días de asumido llega la pandemia, algo inesperado e impensado, sobre todo la magnitud y duración que tendría la misma. El mundo moderno, con la globalización en pleno apogeo, se enfrentaba por primera vez a algo así y pese a todo, fuimos reconocidos por el mundo entero como uno de los mejores en el manejo de la misma.
Sumado a esto, la oposición del Frente Amplio no había asumido que había perdido las elecciones y desde un primer momento se colocó en la vereda de enfrente, iniciando una oposición durísima desde el primer momento. Pedían la cuarentena obligatoria, como todos los gobiernos de izquierda, anunciaban el colapso del sistema sanitario, luego dudaban si las vacunas llegaban e incluso, alcanzaron a discutir los esquemas de vacunación planteados. No por suerte, sino por el gran trabajo del equipo de Gobierno, nada de esto sucedió.
Pasada la primera etapa de esta crisis sanitaria y económica, siguen en la vereda de enfrente, sin intentar al menos, colaborar en lo más mínimo para que le vaya mejor a los Uruguayos, tratando de generar un relato de caos, que no es cierto. Utilizaron la necesidad de la gente con fines políticos, lo hicieron con las ollas, donde quedó demostrado, que, en algunos casos, era hasta un negocio montado para unos pocos.
En este año, ocurre uno de los episodios más lamentables en lo que va del periodo, la traición del guardaespaldas del Presidente, el caso Astesiano. Quienes conocemos a Luis desde hace más de 10 años, sabemos de su forma de actuar, de su proceder y de su conducta en la vida y estamos convencidos, que fue plenamente traicionado y que quien más está lamentando todo esto, es él. Sobre todo, porque ocurrió algo que siempre demostró que para él es de un valor inigualable, se traicionó la confianza.
Pese a todo esto, cuando nos ponemos a analizar la marcha de este gobierno y ponemos las cosas en la balanza, estamos plenamente convencidos, que han sido buenos estos años. Obviamente que falta mucho por hacer, que aún hay gente que necesita del estado y por eso es que se invierte en políticas sociales, más que en los anteriores gobiernos.
Pero no debemos olvidar, el país con el que nos encontramos, tener memoria es muy importante al momento de analizar las situaciones. La inseguridad era escandalosa, hoy los números bajaron, sobre todo, la gente se siente más segura. El desempleo era más alto en 2019 que hoy en día y en aquel momento sin pandemia. El gasto público estaba descontrolado, con un déficit fiscal de casi el 5 % del PBI, hoy está casi en la mitad.
Así recibimos el país, así encontramos al Uruguay después de 15 años de gobierno del Frente Amplio, de esto no podemos olvidarnos. Como decíamos, sin dudas que queda mucho por hacer, sobre todo en Salto que es uno de los departamentos más golpeados, pero no olvidemos de dónde partimos y cómo vamos ahora. Estén seguros de una cosa, que cuando pasemos raya, podremos decir que, contra viento y marea, el barco llegó a buen puerto.