miércoles 8 de febrero, 2023
  • 8 am

Intendente “Jimmy”

Gustavo Varela
Por

Gustavo Varela

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Por el Esc. Gustavo Varela
A mediado de los años 80, había un personaje religioso llamado Jimmy Swaggart, que ocupaba permanentemente la atención desde los espacios televisivos, predicando contra todos los males del mundo en su carácter de pastor. Tan es así, que en un determinado momento emprendió una cruzada moralista contra los movimientos musicales del “rock y del heavy metal”, a los que acusaba de ser el representantes del diablo.
Ante la presunta victoria que él creía estar llevando a cabo, comenzó una cruzada contra algunos pastores de su propia iglesia, a los que acusaba de engañar a sus respectivas esposas.
Era todo un furor en esa época verlo predicar.
Pero resultó que el mencionado personaje ensoberbecido por los avances iniciales, fue denunciado por consumo de prostitución, y así terminó la aventura de éste “moralino”.
Una estrella fugaz.
Todos los salteños han visto como el que “ocupa” el cargo de Intendente (ocupa, pero no ejerce), ha acometido contra la figura del Presidente de la República, denunciando a viva voz que se ha lavado las manos en el problema que aqueja a la frontera, por la diferencia de precios con la Argentina, que produce un efecto muy importante contra el comercio legalmente establecido, y reclamó un día sí y otro también, medidas que aplaquen la problemática citada.
Pero resulta que como regalo de fin de año el Ejecutivo comunal envía un mensaje a la Junta Departamental, ampliando la zona azul del centro de Salto a más calles de las que hoy son, y lo explica pícaramente (por ser suave) por el argumento de movilidad urbana de que por la cantidad de vehículos existentes es necesaria la medida, para ordenar el tránsito.
¡Un real disparate! Como todo lo de él.
Piense Sr. Contribuyente.
¿Sólo si Ud. paga se puede ordenar el tránsito de la ciudad?
¿Verdad que no tiene nada que ver?
Esta medida es simplemente un nuevo fiscalazo que pega la Intendencia, del Rocambolesco personaje, como lo fue la modificación de la Tasa de Alumbrado que la modificó hace poco tiempo, aumentando en plena pandemia el costo de los recibos de la energía eléctrica de los contribuyentes.
Como precisa dinero, pues las latas están vacías, y no logra que le voten ningún nuevo fideicomiso, como lo lograron sus pares de Montevideo y Canelones, disimula un aumento de un tributo bajo el rótulo de ordenamiento del tránsito, o que cuya recaudación tiene fines sociales.
Si el comercio del centro de Salto está sufriendo los avatares de los problemas fronterizos, nuestro “Jimmy” los ahonda mucho más, encareciendo y alejando cada vez más a los consumidores de la zona centro de nuestra ciudad.
Es algo que está en la tapa del libro.
No se traguen la pastilla.
Cuando salen con una crítica desmedida, como la realizada por el Intendente contra el Presidente de la República, siempre es por algún objetivo personal, más que colectivo.
Tiene necesidad de trascender para insertarse en la gran política nacional, pero cómo no tiene bolsillo, pues éste ya no tiene más recursos y además no consigue más préstamos, no le queda otra que aumentar impuestos y criticar.
Eso sí, no se le cae una sola idea en beneficio del Departamento.
En algún momento le llegará la hora.
PD. A todos los lectores de CAMBIO, les deseo que pasen unas muy felices fiestas.