jueves 9 de febrero, 2023
  • 8 am

Conmovedor testimonio de un alcohólico que logró recuperarse tras su paso por AA

Yo soy Carlos A, alcohólico.
Vengo de un pasado cruel y terrible. Me dañé a mí mismo, pero más daño hice a mi gente que tanto hizo por mí, se sacrificaron para que yo estudiara y fuera alguien en la vida. Tiré todo por la borda, hasta que me echaron y comenzó mi calvario; la primera en dejar de confiar en mi fue mi esposa. Todo había terminado para mí; quise matarme, pero era un cobarde y seguí sufriendo y tomando. Trillé por muchos caminos, conocí lugares donde jamás debí conocer, caí en la cárcel, estuve internado en el hospital, agonizando ya que tuve problemas serios en el estómago; estuve internado un mes y me dieron el alta. Salí de allí y seguí tomando por seis años más.
Un día me encontré a un hombre que me dijo que no durmiera más en el parque, porque era peligroso y me podían lastimar. Me ofreció una pieza donde dormir y yo acepté y fui para esa casa. En esa casa había cinco (5) alcohólicos; y me dije para mí, esta es la muerte. Pero Dios me estaba preparando algo. Después de fin de año del 93 tuvimos problemas. Entonces el dueño de la casa me dijo que tenía que hablar conmigo; hablamos y me preguntó si yo no conocía a alguien de Alcohólicos Anónimos, el Ser Superior, como yo lo concibo, me estaba dando una mano.
Termino de hablar con el hombre de la casa, cuando aparece el camión del señor que me prometió ayuda, salí corriendo y lo paré. Me dijo; ¿ya mangueando ?, ¿tan temprano ?; no te voy a pedir nada respondí y quiero ir a Alcohólicos Anónimos; el hombre trancó el camión en la calzada y bajó. ¿Esos que están con vos también quieren ir ?, a lo que respondí, si esos también. Habla con nosotros y nos dice que ahora no nos podía llevar que esperemos hasta la tarde, “por favor no tomen nada hasta que yo los venga a buscar”. No tomamos nada y ya a las 18.30 estaba con su camión y dos (2) compañeros más que nos tendieron la mano y subimos a la caja del camión y nos decían; vamos que se puede. Llegamos al grupo Don Bosco, en barrio Cien Manzanas. Allí había mucha gente, 30 o 40 personas; no entendíamos nada, todos nos querían ayudar con su testimonio, hasta que terminó la reunión. Entre los concurrentes había un mecánico que me conocía de años, vino me abrazó y me dio un beso y dijo que suerte Carlitos que viniste; yo rápidamente le dije, ¡yo vine para ver si puedo tomar menos ¡, el me miró y dijo esto no es para tomar menos es para dejar para siempre, es de vida o muerte esto, es una enfermedad. Mañana te veo en calle Artigas 546, anda que te espero en la puerta; y así fue, me quede durante dos (2) años en el grupo Centro. Así comenzó mi vida en Alcohólicos Anónimos, gracias a Dios y al ser superior que me trajo a esta querida comunidad, mi vida cambió totalmente, algunas cosas conseguí, otras no van a volver más. Estoy con mi familia, conseguí trabajo y logré jubilarme. Gracias a Dios conocí esta querida comunidad; es mi segunda familia. He conseguido hacer servicio, llegué hasta RSG de área, fui varias veces a conferencias, traté siempre de mejorar; actualmente soy llavero de grupo y quiero seguir haciendo servicio. Entré a la comunidad un 4 de abril de 1993, gracias a Dios tengo unas cuantas 24 horas. He tenido muchas tentaciones, pero el Señor siempre me protege, me ha entrado el desgano, pero sé que son motivos para no ir. Trato siempre de levantar el ánimo a mis compañeros. Este programa está basado en el amor, tolerancia y aceptación. No hay edad para entrar en este programa, yo entré a los 49 años y hoy tengo 78, y soy feliz a mi manera. Quiero que este testimonio le pueda servir a alguien y ayude en algo sus penurias… Gracias y felices 24 horas
EL CAMBIO ES CARACTERISTICA DE TODO DESARROLLO:
De la bebida a la sobriedad, de la falta de honradez a la sinceridad, del conflicto a la serenidad, del odio al amor, de la dependencia pueril a la responsabilidad adulta, todo esto e infinitamente más, representan un cambio hacia lo mejor.
Bill W.