jueves 18 de julio, 2024
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Las ascensiones aerostáticas del Capitán Martínez, en el cielo salteño del año 1887

Por Cary de los Santos Guibert.
La progresista ciudad del Salto Oriental, no solamente era importante en toda la Cuenca del Río de la Plata, por su comercio e industria, por sus adelantados Astilleros del Pueblo Nuevo (Hoy Barrio Baltasar Brum) y distintos talleres con fundición, sino además, con su nuevo Teatro Larrañaga, dónde se presentaban en su escenario artistas internacionales, que en muchas oportunidades no pasaban por las tablas de los teatros de Montevideo, y actuaban exclusivamente en Salto, antes de actuar en Buenos Aires. Nuestra ciudad era tan importante, que no podía quedar ajena a los primeros ensayos de la aeronáutica.
EL CID CAMPEADOR EN CIELO SALTEÑO
El aeronauta de origen español Capitán Esteban Martínez Díaz, el 17 de setiembre de 1887 ¹, se elevó en su globo aerostático “Cid Campeador”, desde el Recreo Salteño, paseo que estaba ubicado donde es hoy, la manzana formada por las calles Joaquín Suárez, 19 de Abril, Agraciada y Amorim. El cronista salteño Eduardo Santos Taborda, en su libro “Salto de Ayer y de Hoy”, rememorando las ascensiones en aerostáticos “Mongorfield”, sobre el vuelo del aeronauta de origen español, dice:
“…La ascensión del Capitán Martínez fue feliz, su aerostato se elevó a más de doscientos metros, llevando a su intrépido Capitán en un trapecio que a manera de barquilla pendía del globo. El viento soplaba ese día del Este, orientando al globo hacia la vecina ciudad de Concordia, donde cayó en las proximidades del Saladero Fleitas. Todo Salto, puede decirse, corrió hacia la costa para ver caer al globo, ofreciendo un espectáculo de admiración como jamás se había visto. El Sr. Alfonso, con algunos amigos, se embarcan en el vaporcito denominado el «Patito», y se traslada a la vecina ciudad en busca del arriesgado aeronauta, a quien de vuelta, al pisar en el viejo muelle de madera del entonces nuestro puerto, fue recibido por un numeroso público que esperaba su retorno con una salva de aplausos, improvisándose una pequeña manifestación hasta el Recreo, donde esa noche se le obsequió al Capitán Martínez con una fiesta criolla muy animada. Después de este episodio, nunca se supo el fin que pudo haber tenido este gallardo Capitán y su aerostato España». ²
El intrépido y soñador Capitán Martínez, el 25 setiembre de 1887 intenta otro vuelo, pero apenas elevado el globo, se rasgó la tela de su globo aerostático y cayó muy cerca de donde se encontraba observando el espectáculo el joven historiador salteño José María Fernández Saldaña, quedando sobre unos techos de casas situadas en la calle Uruguay, principal arteria de la ciudad.
El 2 octubre de 1887 el aeronauta Martínez, realiza su último vuelo por cielo salteño, y al descender lo hace sobre las instalaciones del “Saladero de Harriague”, resultando con lesiones menores en el rostro y las manos. El Capitán Martínez era considerado un inventor de aeróstatos, y en esa época, estaba tratando de buscar una solución al problema de la dirección de los globos aerostáticos.
IDEAS OLVIDADAS Y ARCHIVADAS
El Capitán Martínez, era un eterno soñador que luchó durante años por llevar algunas de sus ideas a la realidad, y muchas de ellas, quedaron registradas y en el olvido en el archivo histórico de la “Oficina Española de Patentes y Marcas en Madrid”. Sin embargo, “El mayor de los sueños, nunca realizados, de Esteban Martínez Díaz vio la luz en la popular revista La Ilustración española y americana el 15 de diciembre de 1901 y fue posteriormente ensalzado por otras publicaciones. Se trataba, ni más ni menos, que de un aerostato, triciclo y barco, todo en una pieza. Las innovaciones propuestas en tan singular aparato incluían métodos para controlar y dirigir el vuelo, algo vital teniendo en cuenta que en esa época era un tema que preocupaba a todos los fabricantes de aerostatos, así como sistemas de seguridad para impedir que la nave se estrellara o un método para «empaquetar» el vehículo y llevarlo por carretera. Lo dicho, una máquina aerostática dirigible capaz de volar, circular por tierra y navegar…” ³
UN MAESTRO DE LAS ASCENSIONES LIBRES
Pero, sin lugar a dudas, era un intrépido y audaz aeronauta, que a diferencia de otros colegas, aparte de sus vuelos de exhibición, brindaba una serie de atracciones de acrobacias con trapecio en el aire, un verdadero maestro en las ascensiones libres en globo. Desde sus inicios en 1881 hasta 1909 llegó a realizar casi 250 ascensiones en globo aerostático, causando asombro sus demostraciones en varios continentes y diferentes países: España, Portugal, África, Brasil, Uruguay, Argentina, Venezuela, Panamá, Guatemala, México, Cuba y los Estados Unidos. Su muerte se produjo un 13 de setiembre de 1909, durante una exhibición en la “Exposición Regional Valenciana” con su globo “Mariposa”, cayéndose con su aparato, frente al puerto de Valencia y perdiéndose en el agua.
“…La silueta del globo manejado por Esteban Martínez Díaz, un soñador de otro tiempo, se desvaneció poco a poco ante la atenta mirada de miles de valencianos que habían sido congregados para ver sus peripecias aéreas en el recinto de la Exposición Regional de Valencia. Nunca más se supo de él. Al día siguiente, el periódico El Liberal de Madrid publicaba: «Aeronauta perdido, ni noticias ni esperanzas. El remolcador número 1 de la Junta de Obras del Puerto de Valencia y el ‘Manuel María’, han regresado a la caída de la tarde, sin encontrar el globo Mariposa. Empieza a perderse la esperanza de encontrarlo». La nota de prensa presagiaba el fatal desenlace que se presupone sufrió Esteban Martínez Díaz, pese a que nunca se hallara el cuerpo.” ?
REFERENCIAS:
1 y 2 – Eduardo S. Taborda, establece la fecha de ascensión un 17 de mayo de 1894, y menciona “España” como la denominación del globo aerostático. Tomé las fechas de las ascensiones y nombre del globo del Cuaderno Histórico Nº1 del Museo Aeronáutico del Comando General de la Armada. Taborda equivocadamente menciona el muelle de madera, y se construyó en 1925.
3 – Esteban Martínez Díaz, el aeronauta circense – Blog de divulgación científica de Alejandro Polanco.
4 – El trágico epílogo de la Exposición Regional Valenciana de 1909 – Óscar Calvé, sitio web: lasprovincias.es