martes 16 de julio, 2024
  • 8 am

Con ley no había plebiscito

Cecilia Eguiluz
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Cecilia Eguiluz

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Por Cecilia Eguiluz
En 10 días, en Salto, se recolectaron 1.563 firmas que se suman a las más de 30 mil de todo el país contra la usura y por una deuda justa en 20 días de trabajo.
Existe un compromiso voluntario de cientos de personas que están facilitando a todos los ciudadanos para que puedan firmar sin complicaciones.
La modificación del art. 52 de la Constitución de la República es el último recurso que se Cabildo Abierto decidió proponer para cambiar la realidad con los intereses desmedidos que nos cobran principalmente en los créditos al consumo.
Tenemos que recordar que lo primero que se planteó ante este problema fue un proyecto de Ley de reestructura de deudas, para las personas físicas. Durante todo este período legislativo, o sea en tres años, los Senadores del Partido Nacional, del Partido Colorado y del Frente Amplio no tuvieron interés en aprobar ni mejorar esa iniciativa de Cabildo Abierto.
La insistencia por aprobar el proyecto de reestructura de deudas llevó a uno de los episodios más duros de esta legislatura dentro de la propia coalición de gobierno, y que no debemos olvidar. Los socios de la coalición dejaron solo a Cabildo en el plenario del Senado con el proyecto de Ley que protegía a los deudores. Recordemos que luego de aprobado el proyecto de deudas en Comisión, pasa al plenario para su votación y es el Senador Penadés, coordinador del Partido Nacional, quien le da un entierro de lujo mandándolo de vuelta a la comisión con el apoyo de Colorados, Blancos y Frenteamplistas.
Hoy escuchamos que algunos se rasgan las vestiduras diciendo que no comparten que el límite de la usura y la reestructura de las deudas sea agregado a la Constitución de la República y a ellos les decimos: Si hubiera habido Ley, hoy no habría recolección de firmas y mucho menos plebiscito.
Para quienes están del lado de las financieras, las opciones siempre estuvieron sobre la mesa, lograr una Ley que contemplara a los deudores, que permitiera a los acreedores cobrar, pero con límites máximos de interés que sean razonables a la realidad económica del país.
Sin embargo una vez más el poder económico, unido al poder político, como lo hicieron en 2007 cuando cambiaron las reglas de juego, decidieron no hacer nada.
Frente a la inacción y a la desidia en relación a uno de los problemas más graves que tiene la gente es que salimos al rescate con esta recolección de firmas.
No hay dos lecturas en este problema; por un lado, hay más de 1 millón de personas en el clearing y 700 mil deudores considerados irrecuperables en un universo de poco más de 2 millones de uruguayos. Por otro lado, están las financieras y los políticos que los apañan.
Hoy, gracias a la insistencia y valentía de la comisión pro plebiscito en contra de la usura y por una deuda justa todos los ciudadanos tenemos al alcance de nuestra mano la posibilidad de cambiar la realidad.
Limitar los intereses y reestructurar las deudas es posible, pero para ello HAY QUE FIRMAR.