lunes 26 de febrero, 2024
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Carrera de vapores en 1865 (cuarta entrega)

Por Cary de los Santos Guibert.
AUSENCIA DE VAPORES EN EL RÍO URUGUAY
Continuando con la crónica de la Carrera de vapores en 1865, sobre la ausencia de buques en la carrera, podía ser por varias causas: rotura, varadura, naufragio, por factores climáticos adversos (turbonadas, vientos fuertes, etc.) o por razones de mantenimiento o por ser arrendado para los gobiernos para armarlos en guerra, pero esa falta de vapores podía crear un caos en el comercio y en las comunicaciones y hasta causar un perjuicio a los pasajeros y principalmente en aquellos casos de sobrecarga que conspiraban con brindarles una buena atención y las mejores comodidades. Una noticia publicada en setiembre de 1865 en un importante diario de Montevideo, decía: “El «Uruguay» – Ayer partió ese vapor conduciendo tantos pasajeros que seguramente muchísimos tendrán que dormir de pie, casi como las gallinas. Esa afluencia extraordinaria proviene de que con la descompostura del Tévere y la limpieza del Río de la Plata hacía quince días que no salía vapor para los puertos del Uruguay”.
INGRESO DEL “RÍO DE LA PLATA” EN LA CARRERA HASTA SALTO
El vapor argentino “Uruguay”, al igual que el vapor “Daymán” había llegado el sábado 21 de setiembre de 1865 a Buenos Aires, y el vapor “ex-Virago” con su nueva denominación de “Paysandú”, se anunciaba su llegada al Puerto de Montevideo, para el día martes 24, saliendo nuevamente el día jueves 26, para los puertos del río Uruguay. Sin embargo, el vapor “Iron King” que venía del Rosario y Buenos Aires, se lo esperaba en Montevideo, para el día 24. Desde tiempo atrás, los diarios venían anunciando la fecha de la reincorporación del lujoso paquete a vapor “Río de la Plata” y aunque se temía que no pudiera subir hasta el Salto Oriental, por la bajante del río Uruguay, no fue así y la naturaleza se confabula con los propietarios del buque y el río creció considerablemente permitiendo prender el fuego de las calderas y poner en marcha en la carrera al mencionado buque, e inclusive permitiendo la navegación a otros buques a vapor, desde el Salto Oriental hasta la Uruguayana. El diario montevideano “El Siglo”, en su edición del día viernes 27 de octubre de 1865, anunciaba las buenas nuevas: “El Río de la Plata – Hoy recomienza su carrera ese acreditado paquete, engalanado con una mano de pintura que realza sus atractivos.
NOTICIAS SOBRE EL BUQUE “RÍO PARANÁ”
A finales de octubre de 1865 el río Uruguay seguía creciendo, y en el primer día de noviembre, la prensa anunciaba que habían llegado al Salto Oriental procedentes de la Uruguayana los vapores: “Unión”, “Tamandaré” y “Era”. Otra noticia que se difundió en esos días, era que el día 25 de octubre de 1865 había salido de Río de Janeiro, el hermoso vapor mandado a construir en Inglaterra por el “Capitán David Bruce”, para la navegación del río Paraná y que llevaría como nombre la del caudaloso río argentino. Algunos montevideanos el día lunes 31 de octubre, desde el puerto habían visto pasar al vapor “Río Paraná”. Luego por la prensa se supo, que el nuevo vapor empleó solamente 7 horas en llegar a Buenos Aires, y que luego en el Tigre se limpiaría y acondicionaría su casco para iniciar su primer viaje a Montevideo. En los avisos comerciales, se anunciaba: que saldría desde Buenos Aires para Montevideo, a las 9 horas de la mañana del día sábado 9 de noviembre, llegando a las 4 de la tarde del mismo día. Sin embargo, el día lunes 12 de noviembre de 1865, saldría por primera vez para el Salto Oriental, tocando Buenos Aires, Nueva Palmira, Mercedes, Fray – Bentos, Gualeguaychú, Roman, Concepción, Paysandú y Concordia.
El diario montevideano “El Siglo” del día 31 de octubre de 1865, detalla las características y comodidades del nuevo vapor “Río Paraná”: “…El Río Paraná tiene un gran salón sobre cubierta, dividido en cuartos de 4 camas con puertas a un pasadizo que está en el centro. En la parte central del salón hay una cámara para señoras lujosamente decorada, con sofás, piano, etc. La cámara baja está dividida de popa á proa con bastantes camarotes bien ventilados, sus adornos y pinturas son excelentes. Un salón sobre cubierta a proa sirve de comedor; tiene dos mesas con suficientes sofás, una a cada lado. La cámara de 2ª clase queda debajo; es cómoda y dispuesta como la del Río de la Plata. La toldilla es igual á la de este vapor…”
NOTICIAS Y CARACTERÍSTICAS DE NUEVOS BUQUES
Un mes antes, a finales de setiembre de 1865, había salido de Inglaterra otro vapor con rumbo al río de la Plata. El mencionado buque, había sido mandado a construir por “Apolinario Dos Santos”, quién lo bautizó con el nombre de “Cisne”, siendo sus medidas y características, las siguientes: 150 pies de quilla, 19 de manga, 8½ de puntal; tenía comodidades para 34 pasajeros y podía cargar 200 toneladas. Venía destinado a realizar la Carrera del Río Uruguay hasta el Salto Oriental. En esa misma época, se estaban construyendo los vapores de primera clase: “Charrúa” y “Guaicurú”, el primero cargaba 250 toneladas y el segundo 200, con capacidad para 40 pasajeros de cámara. Además había sido contratada por la “Compañía Oriental”, la construcción de un vapor pequeño, que luego se llamaría “Cacique”, quedando a cargo de su vigilancia durante el periodo de construcción el “Capitán Pedro L. Flores”. La función del vapor “Cacique”, sería la de auxiliar a los vapores de mayores dimensiones de la compañía en épocas de bajante del Río Uruguay.
Continuará en la próxima edición dominical.