domingo 26 de mayo, 2024
  • 8 am

El fosfato de levamisol es el producto con menor resistencia a parasitosis gastrointestinales

La resistencia a los principios activos en los parásitos gastrointestinales ha venido creciendo y está determinando el producto más reciente en el tiempo, presente mayores niveles de resistencia que los anteriores.
A modo de ejemplo, la Ivermectina que tiene 40 años en el país, tiene mayores porcentajes de resistencia que el fosfato de levamisol, que es un producto con más de 60 años en el mercado.
El Dr. Daniel Salada, director técnico de Laboratorio Cibeles, indicó que «desde el punto de vista del impacto productivo, los parásitos gastrointestinales tienen una responsabilidad y un impacto enorme», respecto a los ectoparásitos, que en la actualidad está teniendo una mayor relevancia en el día a día de los productores, como lo es la garrapata.
El veterinario recordó que «hace 40 años, nosotros lanzábamos la primera ivermectina, y hemos tenido muchos años de trabajo, pero justamente ese principio activo o ese grupo químico es el que más está fallando para el control de parásitos gastrointestinales, increíblemente».
El profesional remarcó que se debe «alertar» a los productores que «esa ivermectina hoy está dejando muchos parásitos vivos que están impactando sobre la productividad».
Frente a esta problemática, Salada indicó que en la actualidad hay solamente «tres principios activos en forma inyectable» para el combate a los parásitos gastrointestinales en vacunos, por lo que se ha comenzado, al igual que con el ovino en su momento, a realizar combinaciones de productos que permitan una mayor eficacia de control.
«Con solo tres principios activos, nos dimos cuenta de que la que peor funciona es justamente la más moderna, que tiene 40 años. Hoy en día andan mejor los principios activos más viejos, los de 50 o 60 años que los de 40» dijo. En este sentido dijo que debido a que «la ivermectina todavía funciona para algunos parásitos y justamente en donde no funciona hay un producto antiguo que es el fosfato de levamisol, que todavía funciona muy bien», Salada indicó que se ha logrado combinar esas «dos moléculas en una formulación estable y pronta para uso» que permitirá una mayor eficacia en los controles.