domingo 26 de mayo, 2024
  • 8 am

“Volví a la política para aportar desde lo técnico en materia de seguridad, para servir y no para servirme”

Por Julio Aguirrezábal
En apoyo al lanzamiento del Dr. Pablo Perna a la diputación, estuvo en Salto el Dr. Jorge Barrera, abogado penalista, ex diputado, ex presidente del Club Atlético Peñarol e integrante del grupo político dentro del Partido Colorado que apoya la precandidatura de Gabriel Gurméndez. Un diálogo distendido y con muchos recuerdos sobre la figura de Jorge Batlle a quién considera un segundo padre por las enseñanzas y valores que le transmitió desde su adolescencia. En esta entrevista con CAMBIO Barrera habló de su paso por la dirigencia del fútbol, su encuentro con el presidente de Francia, la discriminación racial que sufrió su padre y aporta detalles de lo que fue “la generación del pijama rojo”.


-Entre el 2000 y 2014 fue diputado por la lista 15, luego vino un descanso, ¿por qué vuelve a la política?
-En primer lugar no vuelvo para ningún cargo electivo ni para ocupar ninguna posición. Estoy dedicado a la actividad académica privada y en ella voy a seguir. La razón de mi participación es asesorando y coordinando lo que tiene que ver con los equipos técnicos en materia de seguridad, porque entendí que como está hoy el Uruguay es mi obligación moral colaborar desde mi ámbito académico y del conocimiento en 30 años de ejercicio del derecho penal, con quién entiendo que es el mejor candidato, probado y honesto económicamente que es Gabriel Gurméndez. No solamente puedo decir que es un hombre que ha transitado por situaciones difíciles en la vida pública del país, sino también en la gestión privada en el Uruguay y en el exterior. Hoy el Uruguay requiere de los mejores hombres, de las convicciones más firmes y de las propuestas más claras y en ese sentido entendí que era mi obligación moral colaborar con un partido que está en la historia del Uruguay. Por tanto vengo a aportar, vengo a servir y no a servirme.
-El Partido Colorado está en el peor momento electoral de su historia, pero es cuando más se pelean, cuando más enfrentamientos afrontan. Por ejemplo el suceso de Ciudadanos después de la muerte de Adrián Peña, Coutinho acusó a Silva de utilizar oportunamente la muerte de Peña en beneficio de su candidatura. Incluso dijo que es una “máquina de cometer errores”. ¿Qué opina de todo esto?
-Estoy trabajando y aportando mis conocimiento e ideas para un candidato que lo mueven las convicciones, que no lo mueve la política menor, que no lo mueve otro rival que no sean los problemas del país. Y por eso en primer lugar quiero tener un saludo especial para Coutinho que ha tenido una pérdida familiar importante y que somos de los que creemos que una son las diferencias legítimas partidarias conceptuales sobre la visión del país y el partido y otras muy diferentes son los valores humanos. En ese sentido este grupo político tiene claro que como decía Jorge Batlle: los adversarios son los problemas del país. Por tanto en disputas que no son de ideas no me van a encontrar.
-Dicen que para triunfar en política hay que hace un paso por el fútbol. En su caso fue al revés.
-Exactamente, porque yo creo que la política y el fútbol tienen que estar absolutamente separadas. Tanto es así que mi vida familiar está vinculada a la historia del Partido Colorado, mis padres se conocieron en un club de la lista 15 y sin embargo yo desafío a que busquen entre diciembre de 2017 y diciembre del 2020, donde hubo elecciones nacionales, y no realicé un solo pronunciamiento sobre la política partidaria. Entiendo que el presidente de Peñarol representa a todos los peñarolenses a los que votan A, B o C y por eso yo soy el caso contrario. Durante la presidencia de Peñarol separé la política del fútbol y hoy vengo a colaborar con el mejor candidato que tiene el Uruguay.
-Siendo tan hincha de Peñarol, ¿Cómo le cayó el tema de Ruglio involucrado en una situación confusa con el BROU?
-Cómo hincha de Peñarol me gusta cuidar la institución.
-En las redes sociales, muchos peñarolenses opinan lo mismo que usted, pero dicen que Ruglio debería renunciar
-Primero Peñarol. Primero la institucionalidad y Ruglio es el presidente del Club Atlético Peñarol y creo en las instituciones.

“Con Macron viví una de mis anécdotas más divertidas de mi vida”

-¿Qué se siente ser amigo de Macron?
-(Risas). Esa anécdota fue muy divertida. Fuimos a un Congreso de FIFA en el que también estaba Pedro Bordaberry, Alejandro Balbi e Ignacio Alonso y en el cuál también estaba Macron. Yo estaba viviendo momentos personales muy difíciles ya que estaba a días de la muerte de mi padre y había especialmente viajado porque el médico me había aconsejado. Estábamos en una recepción y le digo a Bordaberry, “vení que te voy a presentar a Macron”. Él me pregunta: -¿Lo conocés?, y le digo: Vos vení, seguime. Mi hermana es traductora de cuatro idiomas entre ellos el francés por tanto la llamé y le pregunté cómo se dice “vamos” y me responde ¡Alé! Cuando pasa Macron le grito: “Alé, alé Emanuel! Y él se da vuelta, me mira, se bajó y me dio un abrazo ante la mirada atónita de Bordaberry y Alonso. Es allí cuando le pido a Pedro que saque la foto y le digo a Macron: “¡¡¡Esto es Peñarol!!! Jajajajaja…
-O sea que Ud. no lo conocía a Macron…
-Noooo, fue una canchereada mía. (Risas).
-Hace un momento habló de su padre. Su papá era hincha de Nacional.
-Sí y ahí aprendí la convivencia y el tema de los valores. Por eso a mí no me costó mucho cuando fui presidente defender a muerte al club, pero tener una relación de respeto con la institución y los hinchas de Nacional. Incluso el pacto con mi padre era que los hijos fuéramos hinchas de Peñarol. El día que gané la elección, tan auténtico era Papá, que me dijo: “Ahora voy a querer que gane Peñarol siempre, salvo en los clásicos”. Una enseñanza de convivencia y de valores.
-¿Qué siente cuando los colectivos se niegan a usar la palabra “negro”, siendo que su padre era negro?
-Me ha tocado uno de los temas más sensibles que tengo. Mi padre con 15 años fue expulsado de un cine por ser negro. Cuando tenía 17 años fue a un club de Minas y se reservaron el derecho de admisión y no lo dejaron entrar, porque era negro. Luego en un bar de Montevideo muy famoso no lo dejaron entrar y me tuve que ir con mi padre. En esas circunstancias que viví es cuando más entendí que la mejor enseñanza que me dejó es que frente a las injusticias no había que ser resentido, sino tener una actitud positiva de cambiar esa realidad. El tema de la desigualdad racial me toca mucho, porque lo viví y lo sufrí con mi padre. Por eso, además durante la legislatura en la que fui diputado, voté con mucho entusiasmo la moción de incluir el delito de discriminación racial. Porque además con la discriminación racial pasa que políticamente es incorrecto decir que se ejerce, ahora a la hora de conseguir un trabajo, a la hora de ser seleccionado o del comentario privado se siente y mucho.
-¿Algunos políticos han usado estos colectivos para beneficiarse?
-Si pasara me dolería mucha. Porque no entender que el problema central es un problema de valores y no de política es grave. La discriminación no tiene banderías políticas es un tema de valores. Los derechos humanos no son un tema de políticas, son temas de valores. Profesionalmente siento que todos los seres humanos tienen derecho a tener al mejor abogado para poder cumplir lo que significa en un Estado de derecho.

“Jorge (Batlle) fue un segundo padre, por los valores que me transmitió”

-¿Usted fue ahijado político del Presidente Jorge Batlle?
-Sí, Jorge empieza a trabajar en el Partido Colorado con Luis Batlle. El 15 de julio de 1964 Luis Batlle muere y Jorge comienza su vida política y se conoce con mi padre en un club de la lista 15, incluso fue el testigo y padrino del casamiento de mis padres. Batlle siempre decía; “Fui testigo del casamiento de tu padre, soy testigo de tu casamiento y estoy seguro que seré testigo del casamiento de tu hijo”. Eso habla de la vitalidad que tenía. Fue un segundo padre por los valores que me transmitió y principalmente lo que me empujó mucho a estudiar. Teníamos horas de charlas sobre Dios, porque era deísta y hablábamos de la participación de Dios en la historia de los seres humanos. Sus análisis filosóficos eran fantásticos.
-Muy amante del turf.
-Un tema que yo no entiendo nada y que Jorge me hablaba, quizás, para usarlo él mismo como un tema de reflexión. Recuerdo que la última vez que nos vimos, a un mes de su fallecimiento con 88 años, estaba pensado en comprar una yegua, a medias con un amigo en común, para correr y seguir un negocio a 15 años. Tenía una visión a futuro formidable que incluso en su momento lo llevó a importar padrillos de Europa que corrían bien en pista de césped, que era lo que se venía en Maroñas.
-¿Qué es la generación del pijama rojo?
-Cuando tenía 14 años yo lo conocí a Gabriel Gurméndez en las internas del 82 con 14 años y trabajábamos en Montevideo. En ese momento Jorge Batlle estaba proscripto, no podía salir y con muy pocos recursos económicos nos atendía en un apartamentito muy chico que tenía un sillón donde se sentaba él y nosotros a su alrededor. Siempre nos atendía con el mismo pijama que era rojo y nos hablaba de política, filosofía, historia; me acuerdo que un día nos llevó a una charla sobre (Cornelio) Tácito (político e historiador romano). Nos hacía sentir que estábamos aislados en una burbuja y nos enseñaba de la realidad contemporánea. Por esa razón se nos denominó la generación del pijama rojo, porque Batlle siempre nos atendía con el mismo pijama.
-Muchos dicen que es imposible combatir el narcotráfico, que es una batalla perdida de antemano, ¿Qué opina?
-Que no conozco en la vida batallas perdidas de antemano, porque de lo contrario no vale la pena vivir. Si para mi vida hubiese pensado no me hubiese recibido de abogado, ni ejercido tareas académicas en Montevideo y en el exterior, ni hubiese sido diputado y presidente de Peñarol, es decir, la descripción, la entrega y la falta de convicción es lo que me acerca a votar a un candidato, por esa razón apoyo a Gurméndez.
-¿Se puede combatir el narcotráfico?
-Por supuesto. Es una obligación moral que se debe aplicar. Es una batalla que nosotros entendemos que es crucial y hay que darla.
PERFIL
Jorge Carlos Barrera Battaini, tiene 56 años y es oriundo de Minas. Es abogado, profesor, escritor y político del Partido Colorado. Fue presidente del Club Atlético Peñarol entre 2017-2020. Fue graduado como Licenciado en Relaciones Internacionales, Abogado, Doctor en Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad de la República. Magíster en Derecho Penal en la Universidad Austral de Buenos Aires. Como abogado penalista ha participado en casos relevantes y de interés público como el Caso Lola Chomnalez, patrocinando al ex presidente Jorge Batlle, a los ex Directores de PLUNA y al ex presidente del Club Atlético Peñarol Juan Pedro Damiani. Fue elegido diputado nacional por el período 2000-2005.