lunes 20 de mayo, 2024
  • 8 am

“Ser madre es un legado de amor y dedicación que se transmite de generación en generación”

Ethel es una persona indispensable en su lugar de trabajo, donde su dedicación meticulosa garantiza que todo esté impecable antes que los funcionarios de CAMBIO inicien su jornada. Su incansable labor como encargada de mantener el ambiente pulcro y perfecto es un pilar fundamental en el funcionamiento diario del lugar.
SU PRIMER HIJO
Pero Ethel no solo se destaca en el ámbito laboral, sino que también es una madre excepcional. Su viaje como madre comenzó a una edad temprana, cuando dio la bienvenida a Maximiliano, su primer hijo, a la edad de 21 años. En aquel entonces, criar a un hijo implicaba enfrentarse a desafíos muy diferentes a los de hoy en día. Los pañales de tela eran la norma, y lavarlos constituía una tarea casi diaria. La crianza demandaba una atención constante, en un mundo donde las madres pasaban la mayor parte del tiempo en el hogar y se ocupaban de manera intensiva de sus hijos.
ADAPTACIÓN
El nacimiento de Carlos Ignacio, dos años después, marcó una transición en la crianza de Ethel. Los pañales descartables habían llegado para quedarse, brindando un nuevo nivel de comodidad para las madres. Además, la evolución en la atención médica se hizo evidente: mientras que antes la falta de transporte podía representar un obstáculo para llegar al hospital, ahora las instituciones médicas estaban más accesibles. Siempre se adaptó a los recursos disponibles en cada momento para la educación de sus hijos. Maximiliano tuvo la oportunidad de asistir a uno de los primeros CAIF en Salto, lo que le permitió a Ethel combinar su trabajo con el cuidado de su hijo gracias al horario continuado del centro. Esta flexibilidad resultó invaluable para una madre trabajadora como ella.
DOS GENERACIONES
Hoy, Ethel celebra el Día de la Madre junto a dos generaciones más de mujeres en su hogar. Renee, su propia madre, comparte la celebración con ella, junto con Andreína su hija de 24 años, quien está a punto de convertirse en madre por primera vez. Es un día de reflexión sobre el legado de amor, sacrificio y dedicación que se transmite de generación en generación, un tributo a la esencia misma de la maternidad.