Por Gustavo Varela
El viernes pasado, en el marco de actividades de la candidatura a la Intendencia de Salto de Carlos Albisu en la Coalición Republicana, el equipo de Blardoni, de la Lista 330, organizó lo que hoy llaman, un conversatorio, que tal como la palabra lo expresa, es una reunión, donde se expresan e intercambian opiniones sobre una determinada temática.
En esa oportunidad y con un excelente marco de público, la temática fue de Cultura, Deporte y Juventud, siendo los moderadores del mismo Silvio Previale y Oscar “Bochón” Bordagaray.
En todos los temas el eje de la discusión fue una síntesis de la problemática por la que vienen atravesando los mismos, y el abordaje de posibles soluciones, a los efectos de paliar dicha situación.
Imposible poder citar en ésta columna toda la casuística presentada, pero si uno quisiera resumirlo todo en un concepto, fue unánime prácticamente la idea, de que cuando una administración quiere manipular políticamente las áreas para sacarle rédito electoral, las buenas ideas llevadas a cabo por las buenas personas, se van degradando, hasta hacer desaparecerlas.
Los tres temas abordados padecieron del mismo destino, con el agravante de que la Cultura, que son las diferentes creencias, valores y comportamientos que son compartidos por un colectivo, fue totalmente acribillada en la búsqueda de votos.
La administración de los Lima fue como Othar, el caballo de Atila, para la cultura.
Se decía que donde pisara Othar, no crecía más el pasto.
Todo lo que expresara cultura salteña, desapareció.
Desapareció la memoria cultural, desapareció de los locales culturales muchísimo patrimonio, desapareció del presupuesto departamental el área de cultura y sus recursos, y así también sacaron rajando hasta la Dirección de Cultura del organigrama.
Museo del Hombre y la Tecnología, Museo de Arqueología y Ciencias Naturales, Museo del Teatro Larrañaga, el Ateneo, Museo Escultórico Edmundo Prati, Museo Gardel, Museo Histórico del Río Uruguay, Museo del Chalet las Nubes (casa de Enrique Amorim), Museo María Irene Olarreaga Gallino (Bellas Artes), Museo casa Quiroga destruidos y cerrados.
Salto llevaba a cabo bienales internacionales con gran suceso, contaba con una infraestructura edilicia en donde se resguardaba la memoria cultural que recordaba a los grandes maestros locales, como por ejemplo, el mencionado Amorim, Horacio Quiroga, Marosa Di Giorgio, Juan Silva Vila, Felisa Lisasola, José María Fernández Saldañas, Antonio Grompone, el humorístico Wimpi, Iván Thevenet y Julio E. Suárez (Peloduro), los músicos Luis Pasquet, Ramón Gómez Cruz, primer maestro de guitarra de Salto; Enrique L. Echeverría guitarrista y luthier prestigioso, Aquilino Pío, famoso y querido personaje carnavalero. Los artistas, Carmelo de Arzadun, nacido en la zona de Mataojo; Artigas Milans Martínez -llamado el pintor de la ciudad por sus paisajes ciudadanos- José Echave muralista, Edmundo Prati escultor de renombre nacional.
El universo Lima destrozó todo eso y mucho más.
El cambio se está sintiendo.
Reconstruir no va a ser sencillo, pero resulta indispensable.
El 11 de mayo el destino de Salto está en manos de la ciudadanía.
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