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Lunes 16 de Febrero, 2026 483 vistas

La celebración que transforma a Artigas y Salto en un solo pueblo

Por Andrés Torterola.
El carnaval samba que cada año ilumina los departamentos de Artigas y Salto se ha convertido en mucho más que un espectáculo artístico: es un verdadero puente cultural que une a dos comunidades que comparten historia, afectos y una frontera viva. Esta fiesta popular, cargada de ritmo, color y tradición, ha logrado consolidarse como un espacio de encuentro donde el disfrute colectivo, la convivencia pacífica y la integración regional se expresan de manera natural. Para ambos pueblos, el carnaval samba representa una oportunidad para celebrar la identidad norteña, fortalecer lazos y demostrar el enorme talento que distingue a sus comparsas y artistas.
Cada febrero, centenas de salteños viajan hacia Artigas para participar del evento más convocante de la región, que reúne a miles de espectadores y moviliza a nueve escuelas de samba en competencia. De esas nueve instituciones, al menos seis cuentan con la presencia activa de integrantes salteños que se desempeñan en la armonía, diseñadores, coreógrafos o colaboradores en diferentes áreas organizativas. Su participación aporta valor artístico.
HERMANDAD 
El fenómeno inverso también se observa en el carnaval de Salto, donde la presencia de artistas, músicos y bailarines provenientes de Artigas se ha vuelto habitual. La reciprocidad en la participación demuestra que el carnaval no reconoce fronteras: la pasión por el samba, la dedicación de los ensayistas y la creatividad de quienes preparan los desfiles generan un territorio simbólico compartido, en el que cobra sentido la palabra “hermandad”. Tanto en Salto como en Artigas, las avenidas se transforman en escenarios donde las comunidades se entrelazan, celebrando juntas el esfuerzo de un año entero de trabajo.
Detrás de cada desfile hay meses de preparación. Los talleres de costura, los ensayos de batería, las reuniones de coordinación y los procesos de creación artística son espacios en los que conviven armónicamente artiguenses y salteños. Aunque las escuelas disputan el primer lugar ante la FEDESA, el espíritu que predomina es el de compartir una misma pasión y llevar el carnaval a su máxima expresión.
UN MOTIVO PARA REENCONTRARSE 
A nivel económico y social, la fiesta también genera un impacto notable. El movimiento turístico, el trabajo de artesanos y costureras, la actividad gastronómica y hotelera y el intercambio cultural fortalecen el desarrollo regional. Para muchos emprendedores, el carnaval representa una oportunidad concreta de crecimiento y de exposición de su trabajo. Para las familias, es la ocasión de disfrutar juntas un espectáculo que combina música, danza, fantasía y comunidad.
Así, año tras año, el carnaval samba se reafirma como una tradición esencial del norte uruguayo. Artigas y Salto encuentran en esta celebración un motivo para reencontrarse, reconocerse y proyectarse juntos. El desfile, las escuelas, la música y el brillo son solo la superficie visible de un proceso más profundo: el de dos pueblos que han convertido el arte y la alegría en un puente permanente de unión.