La capital salteña vivió una jornada de intensa actividad operativa. Desde el descontrol en los barrios periféricos hasta el desmantelamiento de redes de suministro de estupefacientes, la Policía y la Justicia no dieron tregua. Entre desacatos, persecuciones cinematográficas y condenas por hurtos insólitos, el mapa del delito local sumó nuevos capítulos de tensión.
BARRIO ARTIGAS: DESACATO Y DESOBEDIENCIA JUDICIAL
El Barrio Artigas se convirtió en el epicentro de la conflictividad durante las últimas horas. En un primer hecho, ocurrido a las 04:10, el personal policial debió intervenir en un comercio ubicado en la intersección de Rondeau y Gorgorio Aguiar.
Lo que comenzó como un reporte de «desorden» terminó con una mujer detenida tras negarse sistemáticamente a abandonar el local. Lejos de acatar la orden policial, la femenina emprendió una violenta arremetida verbal contra los efectivos y la emprendió a golpes contra el patrullero. La Fiscalía ya tomó cartas en el asunto por desacato y daños al patrimonio público.
Por otro lado, la tecnología de monitoreo salvó una situación de potencial riesgo a las 23:20. Un hombre, portador de una tobillera electrónica, fue detectado violando el radio de exclusión en la calle Instrucciones del Año XIII. El sujeto se encontraba a escasos metros de la vivienda de su víctima. Tras su captura inmediata, el Juez de Familia y la Comisaría Especializada en Violencia Doméstica y de Género tomaron el control del caso para asegurar la integridad de la persona protegida.
ADRENALINA EN EL SHOPPING: PERSECUCIÓN Y MOTOS «LIMADAS»
La zona comercial del Salto Shopping fue escenario de una persecución de alta velocidad el sábado a las 16:00. Dos sujetos en actitud sospechosa intentaron evadir un control policial, lo que desató un seguimiento que culminó en la intersección de Avenida Gobernador de Viana y Juan H. Paiva, cerca del Paseo de Compras.
Al inspeccionar el vehículo, los agentes descubrieron la razón de la huida: la moto presentaba la matrícula adulterada y el número de motor limado. Ambos masculinos fueron trasladados a dependencias policiales y permanecen a disposición de la Fiscalía de 3er Turno.
VIOLENCIA EN ASCENSO: RAPIÑAS Y UN APUÑALADO EN LA COMISARÍA
La madrugada no fue pacífica. A las 02:15, el silencio de la Seccional Cuarta se rompió cuando un hombre llegó en moto, ensangrentado y acompañado de su pareja. La víctima relató haber sido apuñalada tras una riña en el kilómetro 4. El diagnóstico médico fue grave: “herida corto punzante en línea axilar posterior derecha”, siendo derivado de urgencia a un tomógrafo en el Hospital Salto.
Simultáneamente, la delincuencia golpeaba otros puntos:
En calle Silvestre Blanco al 1200: Un hombre mayor fue abordado en el patio de una casa por dos delincuentes que lo golpearon brutalmente para robarle su moto Mondial LD110. Horas después, el vehículo fue hallado abandonado en jurisdicción de la Seccional Quinta.
En Avda. Apolón y Rodó: A plena luz del día (16:15 ayer), dos hombres armados asaltaron un comercio, llevándose $4.000, una botella de whisky y una de fernet. La policía busca intensamente a los autores.
JUSTICIA CONTRA EL HURTO: EL FIN DEL «SAQUEADOR DE BRONCE»
Lo que parecía un delito menor terminó con una condena efectiva. J.F.R.L., de 31 años, fue sentenciado a 18 meses de prisión (bajo régimen de libertad a prueba) tras ser hallado culpable de tres delitos de hurto especialmente agravados.
El sujeto se dedicaba a arrancar los llamadores de bronce de las puertas de fincas señoriales en el centro, incluyendo una vivienda en calle Varela al 600. Al ser detenido, cargaba con cuatro llamadores y un timbre de bronce, alegando cínicamente que los había «encontrado en un contenedor». Su cómplice fue puesto en libertad.