jueves 8 de diciembre, 2022
  • 8 am

Responsabilidad civil y penal en juego

Cada deporte colectivo y más aún de contacto, implica un riesgo de contagio casi del cien por ciento. Por eso el fútbol encuentra tantas dificultades y depende exclusivamente de un descenso drástico de la curva epidemiológica.
En nuestro país la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) analizó volver en junio o julio, pero la realidad va alargando la espera y agosto o setiembre, junto con el retorno de la actividad de la Conmebol, sería algo acorde a la tendencia, a lo que también se plegaría la Liga Salteña de Fútbol, por nombrar nuestro caso local.
El neutral de la AUF Gastón Tealdi cambió ayer las cartas de la mesa. Aseguró que, a diferencia de los anuncios para mayo o junio para volver a los entrenamientos, no será antes de julio y que tampoco es seguro en agosto.
Además, aseguró que en caso que los clubes quieran volver a la actividad antes, la AUF no se responsabilizará y que el alcance de la Justicia ante posibles contagios es de orden civil y penal.
LA PELOTA CONTAGIA
La elaboración de protocolos es una condición indispensable en todos lados, pero la característica de transmisión de este virus lo hace muy peligroso. En ese sentido el diario italiano Corriere della Sera advirtió ayer que la Federación de Médicos deportivos del país explicó que la pelota «puede ser una causa potencial de contagio».
Se maneja la fecha del 4 de mayo para reanudar los entrenamientos. Parece muy apresurado.
¿EL INICIO?
El alcalde de Liverpool, Steve Rotheram, pidió una investigación en torno al partido de Champions entre el Liverpool y Atlético de Madrid. «Si la gente se contagió como resultado directo de un evento deportivo que creemos que no debería haberse celebrado, es escandaloso”, dijo a la cadena BBC.
Se disputó el miércoles 11 de marzo, congregó a cerca de 3.000 españoles en Liverpool y fue criticado ya varias veces por su relación con la propagación del coronavirus.