domingo 14 de abril, 2024
  • 8 am

Anticoncepción

Colegio Médico del Uruguay
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Dra. Nancy Murillo
Colegio Médico del Uruguay

Nos referimos a todo agente o acción (incluida la abstinencia sexual), para evitar un embarazo no deseado. Algunos métodos anticonceptivos (MAC) nos brindan ademas otros efectos, ya que también pueden prevenir infecciones. La anticoncepción es un derecho humano fundamental y motivo de consulta muy frecuente. Por ello en Uruguay se han implementado avances en salud sexual y reproductiva, reflejados en leyes y reglamentaciones, que apuntan a una atención integral multidisciplinaria centrada en la prevención. Toda persona tiene derecho a decidir si tener hijos, cuando, cuántos y el espacio entre ellos; permitiendo un ejercicio libre y responsable de su sexualidad y superando también inequidades de género.
Se sabe que la edad de inicio de la actividad sexual es cada vez menor y que el deseo de embarazo se posterga hacia edades mayores (por razones sociales, culturales, laborales, económicas, etc.
Que no serán analizadas aquí). Eso hace que el MAC adquiera una importancia primordial, para no incrementar la incidencia de embarazo no deseado y la interrupción voluntaria del embarazo; que si bien es un recurso legalmente aceptado, no es una solución deseable por las potenciales implicancias emocionales del mismo.
En la elección del MAC, lo ideal es involucrar a ambos integrantes de la pareja; pero si no se logra o no existe pareja estable, la persona que desee evitar el embarazo, debe empoderarse de su propio cuidado. Pero el único que tiene en su mano la decisión del momento de inicio de su actividad sexual y del MAC que usará, es el propio
individuo. La elección de método incluye distintas etapas: Asesoramiento y Elección, Administración (accesibilidad) del mismo y Seguimiento del correcto uso. Debemos tener en cuenta que el momento de elección del método, debe realizarse en un ámbito de confianza entre los pacientes y el equipo de salud, logrando un diálogo franco, que integre las experiencias y creencias de cada individuo con el conocimiento de los técnicos, para tomar las mejores decisiones en cada caso. El equipo de salud debe acompañar y ayudar a las personas a identificar sus necesidades anticonceptivas y a optar por el método que mas se adapte a su perfil.
Es fundamental utilizar un lenguaje comprensible y dar tiempo para que las personas expresen temores, dificultades, creencias y motivaciones en relación al uso de los diferentes métodos. Los profesionales nunca deben imponer su opinión personal, creencias y prejuicios respecto a las decisiones, de forma que sean quienes concurren a asesorarse, quienes lo hagan libre y conscientemente.
Los métodos anticonceptivos se clasifican en dos grupos:
1) Biológicos o comportamentales: Se basan en síntomas que permiten reconocer el período fértil.
– Calendario, sabiendo los días menos fértiles del ciclo.
– Síntomas: Temperatura, Moco cervical, etc.
– Prácticas sexuales: Coito interrumpido
Los métodos biológicos NO SON RECOMENDABLES por alta posibilidad de falla, sobre todo en ciertas poblaciones como los adolescentes, quienes presentan mayor frecuencia de actividad sexual basada en impulsos y actitudes de riesgo en general.
2) No Biológicos:
* Reversibles: Barrera (Preservativo Masculino y Femenino) Hormonal (Oral, Anillo, Inyectable, Parche, Implante, Intrauterino)
*Irreversibles: Vasectomía y Ligadura tubaria (no sugeridos en quienes no han completado su deseo reproductivo). Por lo tanto, debemos decir que no existe “método ideal”, existen sí métodos con mayor o menor seguridad, pero hay ocasiones en que los más seguros tienen contraindicaciones para alguien o no son aceptados por el usuario quien los va a usar.
Insistimos entonces en que la elección debe ser libre e individual, personalizada y va a depender de las posibilidades de uso y elección de cada uno.