sábado 26 de noviembre, 2022
  • 8 am

Mons. Arturo Fajardo tomó posesión de la Diócesis de Salto rodeado por todos los obispos del Uruguay

Tras una ceremonia muy sencilla pero con fuerte sentido y presencia católica, en la jornada de ayer asumió como Obispo de Salto Mons. Arturo Fajardo Bustamante. El religioso estuvo rodeado por el Cardenal Daniel Sturla y por todos los obipos del paías, así como sacerdotes y diáconos que acompañaron la eucaristía. El aforo del templo no permitió que sea una ceremonia con mucha gente debido a las resticciones sanitarias por el Covid-19. Mons. Fajardo evocó a sus predecesores en el Obispado de Salto y compartió que quiso usar el báculo pastoral de Mons Camacho, -primer obispo de Salto nacido en San José-, padre de esta Iglesia para retomar la historia y recordar las raíces.
También recordó especialmente a Mons. Fernando Gil, -el 6to. obispo de Salto- fallecido hace unos meses, expresando que “tanto se hizo querer y tanto extrañamos por su bonomía y su bien hacer”.
“LA IGLESIA NO TIENE UNA MISIÓN, LA MISIÓN TIENE UNA IGLESIA”
Al inicio de su homilía el nuevo Obispo de Salto saluda a quienes no pueden acompañarlo debido a las restricciones sanitarias por la pandemia y a quienes siguen las transmisiones de la celebración eucarística por internet. “Vivimos una realidad nueva que nos desafía como país y como Iglesia, y nos hace preguntar ¿cómo desarrollar la misión y acompañar a nuestras comunidades?”, señala Mons. Fajardo en su prédica. En la confianza de que el Buen Pastor nos acompaña emprendemos el camino. Ser pastor habla de vigor y ternura. Cuidar sin cansarse de cuidar, cuidar con invencible paciencia a la manera de Jesús”. Dirigiéndose a sus diocesanos Mons. Fajardo los invitó a renovar “el entusiasmo de la siembra” y a “comunicar al Señor como la piedra preciosa el tesoro escondido”. También manifestó que “la Iglesia no tiene una Misión, la Misión tiene una Iglesia. Evangelizar es anunciar una buena noticia a un mundo triste, angustiado, injusto, es enseñar a vivir. Debemos pues dejarnos de nuevo deslumbrar por el Señor, volver al amor primero para ser sus testigos”, dice Mons. Fajardo al asumir la Diócesis de Salto. “A María en esta Solemnidad de su Asunción a los cielos que reconocemos como Capitana y guía en nuestra patrona la Virgen de los Treinta y Tres consagro mi ministerio episcopal, y le digo como el día de mi ordenación sacerdotal ‘Todo tuyo soy´”. El nuevo obispo se encomendó también a San Miguel Arcángel Patrono de esta Iglesia diocesana y a San Juan Bautista, Patrono de esta santa Iglesia Catedral.