Jueves 25 de febrero, 2021
  • 8 am

Dimes y diretes de la campaña electoral

Dr. Carlos Silva
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Dr. Carlos Silva

115 opiniones

Carlos Silva.
Edil Lista 404.
Partido Nacional.
Durante la pasada campaña electoral, se escucharon de las más variadas opiniones sobre el estado financiero de la Intendencia de Salto. Se llegó al extremo, por parte del ejecutivo departamental, de anunciar que en la Intendencia había “Superávit” dejando entrever que parecía que las cuentas se habían acomodado mágicamente.
Nosotros desde hace muchos años venimos denunciando el pésimo estado económico financiero de la Intendencia de Salto. En reiteradas oportunidades señalamos la falta de previsión y responsabilidad en la gestión, en el manejo de las cuentas públicas y siempre sostuvimos que para nosotros tanto el gobierno de Coutinho y como el de Lima fueron el mismo desastre desde el punto de vista de la gestión económica y financiera.
Ahora, pasada las elecciones, vemos como el gobierno actual comienza a tomar medidas más profundas para controlar las cuentas de la comuna Salteña. Primero, con la excusa de la pandemia, aprovecho y mando cientos de funcionarios a sus casas, recortando horas y viáticos de los mismos, lo que le dio cierto respiro económico. No creemos que esta sea la solución definitiva, pero si es un mensaje que deja en claro lo que también venimos denunciando hace ya varios años, en los últimos dos periodos de gobierno además del aumento del horario base de 30 a 40 horas semanales, ingresaron en la Intendencia alrededor de 1000 nuevos funcionarios y esto se volvió insostenible.
Pasada la elección departamental y con los resultados a la vista se comienzan a tomar algunas medidas que eran obvias y que presumíamos lo iban a concretar, como por ejemplo, el reciente aumento del precio del boleto urbano en un 50%. Según la Rendición de Cuentas en el año 2019 el déficit que genero la empresa ómnibus se llevó el equivalente al 100% de la recaudación de contribución urbana de ese año.
También escuchamos propuestas de las nuevas autoridades como la de privatizar algunos servicios, por ejemplo, el hotel de termas de Arapey, que aún se mantiene cerrado, y algunas otras ideas que andan en la vuelta. Ahora terminados los tiempos electorales las caretas se caen y los verdaderos rostros empiezan a quedar al descubierto.
Nosotros estamos convencidos que hay que mejorar las cuentas de la intendencia, que la ecuación financiera debe empezar a cerrar y que no se puede continuar por el camino del aumento de déficit y el despilfarro. Se deben tomar decisiones serias, consensuadas, que se respeten y den garantías para que las mismas se cumplan.
El Partido Nacional viene analizando las distintas propuestas que está realizando el ejecutivo departamental que asume en pocos días, como siempre tenemos la mano tendida para Salto, pero sepan que también seremos extremadamente cuidadosos al momento de tomar decisiones porque no vamos a comprometer el futuro de nuestros hijos y nietos para que se siga por los mismos caminos que hasta ahora.
A Salto lo sacamos del pozo entre todos, pero con la responsabilidad que debe imponer esta situación, cuidando que los dineros públicos sean bien utilizados y los servicios de la Intendencia no se vean resentidos.