Lunes 20 de septiembre, 2021
  • 8 am

Abogados del diablo y “consuetudo contra legem”

Dr. Pablo Perna
Por

Dr. Pablo Perna

44 opiniones

Por el Dr. Pablo Perna
El “9 de mayo” por imperativo de la ley 19.743 se estableció el “Día del Abogado”, cuando históricamente en el Uruguay se celebraba dicha fecha el “4 de diciembre” de cada año, junto con los festejos de otras fechas de profesionales, por lo que con ánimos navideños y de despedir el año, se comenzaban las celebraciones temprano.
En Roma primitiva a más de 500 años antes de Cristo, las normas jurídicas tenían un origen divino, provenían de los Dioses, por lo que los jefes de la religión se ocupaban de interpretar las reglas que eran obligatorias en la sociedad, cuando avanzan hacia la República, sostenían que los Dioses se habían olvidado de dictar normas que regularan la vida cotidiana, por lo que crean la “lex”.
La “lex” en sus orígenes no era sinónimo de “ley”, sino de “costumbre”, en virtud que al no existir la escritura, era obligatorio los usos y costumbres que se trasmitían oralmente desde sus antepasados. De esta manera ante un mismo hecho delictivo se sancionaba al delincuente de la misma manera que se había hecho en casos similares en el pasado, si robabas o no pagabas tus cuentas, te marcaban con fuego o te cortaban la mano y así era la costumbre ancestral, por lo que la tasa de delincuencia en Roma era baja y no se necesitaba ser ilustrado para comprender el resultado de tus actos.
La “lex” con el tiempo se trasformó en “Ley”, por lo que desde ese entonces la “costumbre” es la fuente del derecho más antigua del mundo perdurando hasta nuestros días. La ley era el resultado de la costumbre y no la costumbre el resultado de una ley; desde ese entonces, cuando se aprueba una ley que es contraria a la costumbre, se la llama “consuetudo contra legem” (la ley en contra de la costumbre).
En Uruguay han existido y existen cientos de leyes aprobadas por los Gobiernos de Turnos que han sido contrarias a la costumbre, imponiendo de esta manera una nueva costumbre; pero en otros casos se impone ante la ley, terminando la norma siendo letra muerta, en virtud que la sociedad no las acata y las autoridades tampoco la sancionan.
Ejemplo de lo mencionado ha sido la ley 19.210 de Inclusión Financiera, donde el Gobierno obligó a los uruguayos a reducir a la mínima expresión el manejo de dinero en efectivo y bancarizar el 99 % de las operaciones comerciales y laborales. La costumbre termina imponiéndose mediante un cambio de Gobierno, donde se aprueba la ley 19.889 (LUC) liberando los ajustes excesivos en el manejo de dinero en efectivo que se había impuesto.
Otro ejemplo es lo que ha sucedido con la ley que modifica imperativamente el día del abogado del “4 de diciembre” al “9 de mayo”; claramente esta fecha impuesta a la fuerza por el legislador, también en el periodo del Frente Amplio, va contra la costumbre, no siendo respetada por la mayoría del colectivo de abogados, ni tampoco por la sociedad, prueba de ello es que la fecha ha pasado desapercibida, han sido minúsculos los saludos por WhatsApp, redes sociales y medios de comunicación. En Salto, el grupo de la “Gremial de Abogados”, todos saludaban a las madres por coincidir el “día de la madre”, hasta recién culminando el día uno de los colegas advirtió: “miren que hoy también es el día del abogado”, ante nula importancia, se siguieron felicitando a las madres.
En lo personal seguiré celebrando el “4 de diciembre” el “día del Abogado”, porque así lo dicta la costumbre y no me permitiré, al igual que muchos colegas, que un grupo de “iluminados”, que ocupan un cargo transitorio, impongan sus improntas mediocres o refundacionistas dándole la espalda a la sociedad.