lunes 26 de septiembre, 2022
  • 8 am

Una costanera al Daymán

Leonardo Vinci
Por

Leonardo Vinci

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Por Leonardo Vinci.
Las Ramblas Costaneras son paseos que atraen a muchísima gente.
El recorrido por estos espacios, permite disfrutar del aire libre y hermosos paisajes.
Desde los años 40, los Intendentes se preocuparon por ampliar y embellecer nuestras vías de tránsito a la vera del río, tan propias de los salteños.
A propósito, hace ya varios años que empezamos a analizar la idea de unir la Ciudad con el Daymán mediante una Rambla Costanera.
De acuerdo con documentos de la época, este tema se estudió incluso durante las administraciones interventoras, cuando se pensó extender la Costanera Sur «adecuadamente parquizada, procurando canalizar el turismo conduciéndolo por áreas zonificadas y desarrolladas con espacios verdes y atracciones que constituyeran un circuito itinerante de real significación e importancia.»
En el año 1986, la Junta Departamental de Salto- ante nuestro planteamiento- aprobó el decreto 5652/86, el que en su artículo 94º establecía: «La Intendencia Municipal de Salto adjuntará en el próximo Mensaje de Modificación Presupuestal un proyecto para dar inicio a las obras de continuación de la Rambla Tomás Berreta, que pasando por las playas de Corralitos llegue hasta el Río Daymán, y bordeando éste hasta las Termas del mismo nombre, para lo cual se le asigna una partida de hasta N$ 1:500.000 (nuevos pesos un millón quinientos mil) a los solos efectos de contratar los servicios de consultoría que fuesen necesarios para proyectar la totalidad de las obras…».
Tras su análisis, el Tribunal de cuentas observó algunos artículos de la norma, pero el legislativo departamental no aceptó tales cuestionamientos, motivo por el cual, el presupuesto fue enviado a la Asamblea General para que actuara como Juez ante las diferencias planteadas.
Mientras se discutía el asunto, dijimos ante los legisladores que debían pronunciarse: «Estamos determinando, con responsabilidad, que debe realizarse un informe por una consultora que, a juicio de la Intendencia Municipal merezca confianza, aunque dicho informe también lo podría hacer la propia Comuna. ¿Cómo podría programar la Intendencia la realización de una obra sin saber su costo, si es viable y sin tener un informe técnico que avale dicha ejecución? Por lo tanto, destinamos una partida a los efectos de contratar una consultora. Obviamente, los informes que dichos técnicos elaboren darán lugar o no a que el Intendente presente el proyecto para dar inicio a estas obras».
En aquel entonces, en la órbita de esa Comisión especializada en el Parlamento, el Intendente de Salto Escribano Eduardo Malaquina, manifestó que no descartaba que una obra de este tipo fuese llevada a cabo en el futuro.
Lamentablemente, con el correr de los años, la propuesta inicial fue quedando sin respaldo político y cayendo en el olvido.
Seguimos pensando que, tal vez, un rústico camino que atraviese el monte nativo- que no implique grandes costos a la Comuna- y construido sobre terrenos obtenidos por donaciones, sería un buen comienzo para el nuevo trayecto costero.
Estas ideas del ayer deberían ser rescatadas y llevadas a cabo.
La prolongación de la Rambla Costanera se convertiría en un gran atractivo para Salto.