martes 27 de septiembre, 2022
  • 8 am

Un modelo de país para unos pocos

Gustavo Chiriff
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Gustavo Chiriff

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Por Gustavo Chiriff
Uruguay hoy, en el terreno político, vive una etapa de confrontación de modelos de país. Hoy se confronta con dos modelos, uno que impulsa la coalición multicolor, encabezada por el presidente Lacalle Pou, de corte económico neoliberal donde se benefician solo unos pocos en un proceso de acumulación de riqueza. En estos dos años de gobierno la política económica ha tenido como objetivo recomponer la tasa de ganancia del capital (en particular del capital concentrado industrial, comercial, inmobiliario, financiero y agroexportador). Traducido esto en ajuste se tiene por un lado un ajuste fiscal con reducción del gasto público, sobre todo en el gasto social, como se ha venido dando con el recorte de programas sociales y un fuerte ajuste salarial, con importante caída del salario real en estos dos últimos años. El resultado ha sido, caída de salarios y jubilaciones, aumento de la pobreza y concentración del ingreso entre 2019 y 2021.
Por otro lado está el modelo que impulsamos los sectores de izquierda, un modelo basado en la solidaridad y la redistribución justa de la riqueza, no concentradora. La de un Uruguay de más oportunidades para la inmensa mayoría de uruguayos que hoy sufren por efectos de la política económica actual. En esta disyuntiva es que recrudecen los conflictos, porque aunque algunos lo niegan, el problema de fondo es de concepciones clasistas y los intereses que se defienden.
La izquierda uruguaya tiene una muy rica tradición en organizar pueblo y movilizarlo en fraterna discusión y propuestas de ideas, uniendo fuerzas en busca de un país más justo. Esa tradición hoy sigue vigente y está presente y se expresa a través de una enorme cantidad de iniciativas solidarias, alternativas, comunitarias, de reflexión, de movilización y acción.
El Uruguay de la coalición multicolor el 1 % más rico tiene ingresos que equivalen a los ingresos del 50 % más pobre, donde las principales fuentes de ingreso de ese 1 % son las rentas de capital y rentas en general lo que se diferencia del 99 % restante donde los ingresos provienen de salarios, jubilaciones y pensiones. Estas rentas de capital constituyen entre 25 y 30 % del PBI uruguayo. Estos ingresos superan los de todos los asalariados de la economía juntos. Dentro de los dueños del capital, se señala que el mismo está muy mal distribuido también. 200 empresas concentran el 25 % de la economía uruguaya, la mitad de ellas extranjeras, de un total de 170.000 empresas registradas en el país. Es necesario llevar adelante un análisis de clase: la desigualdad se produce en relación con una clase de propietarios y sobre todo de grandes propietarios, porque la propiedad de los medios de producción está muy mal distribuida y es la que sustenta estos mayores ingresos.
Este no es el país que queremos, hay que cambiarlo y para ello se necesita pueblo organizado en torno a un programa que dé respuesta a las verdaderas necesidades de la gente, y esto es una construcción con y entre todos.