lunes 26 de septiembre, 2022
  • 8 am

Una educación integral e inclusiva

Gustavo Varela
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Gustavo Varela

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Por el Esc. Gustavo Varela
El Centro de Estudiantes de la Escuela Marítima, vaya a saber por qué misterios, en un comunicado dirigido a los medios de comunicación, asumió la autoría de la agresión que sufrió el Presidente del Codicen, a la salida de una charla, que en un local del Cerro de Montevideo, llevó a cabo como parte de una campaña nacional para explicar los alcances de la reforma que el gobierno está promoviendo en la educación.
Es sumamente raro, que un gremio asuma la autoría de haber llevado a cabo un hecho repudiable como el ocurrido, pero sin lugar a dudas es parte de algún juego interno entre diferentes actores que se quieren desprender de esas prácticas sociales.
Pero atrás de esa asunción forzada de la autoría, dicho Centro de Estudiantes, justifica la reacción violenta de uno de sus integrantes.
El diario El País indica que: “El comunicado relata que «Robert Silva entró a una velocidad desmesurada y tras él un gran número de compañeros y compañeras terminaron agolpados en la puerta». «Allí había un cordón de personas -al parecer contratadas- que impedían de forma violenta el ingreso de cualquier persona ‘ajena’ a la actividad», indica.»En ese momento entendimos que el ‘Cara a cara’ (como se denominan los encuentros que tiene la Administración Nacional de Educación Pública para promover la reforma educativa) no era para nosotros, no era con los docentes de la zona, ni con los vecinos del barrio. El ‘Cara a cara’ más bien parecía juntada entre pitucos para conversar acerca de sus entendibles coincidencias», expresa la publicación.
«En ese instante uno de nuestros compañeros reaccionó de manera instintiva y buscando defender sobre todo a la gurisada, corrió hacia el tumulto -porque hasta ese entonces había permanecido bastante alejado de las escaramuzas», expresa el gremio.
«Desafortunadamente, con lo que tenía en la mano y sin tomarse más que unas milésimas de segundo para pensarlo, terminó rompiendo el vidrio de la camioneta y eso es lo único que escuchamos en la prensa durante los últimos días», relata.
¿Esa es la forma, el estilo, que los gremios tienen para dialogar con las autoridades, según el reclamo que hacen?
¿Es justificable que un dirigente gremial reaccione de esa manera, cada vez que ocurra una situación parecida?
¿Usted Señor lector, estaría tranquilo que un hijo o un nieto, esté en manos de un docente que puede perder los estribos tan fácilmente?
Esa misma actividad se va a llevar a cabo en los diferentes centros del País por un tiempo, pues el gobierno así lo ha establecido, y con toda seguridad seamos testigos de varios insucesos como el ocurrido.
Cuando esta columna aparezca el día sábado, en Salto ya habrá transcurrido la charla que se desarrolló en el día de ayer en el Hotel Salto.
Esperemos, que aquellos que hacen un culto al conflicto por el conflicto mismo, y que además está arrastrando al FA a seguirlo en el derrotero inexorable, hayan dejado charlar en paz al representante del gobierno con todo aquel que así lo hubiese querido.
Los jóvenes, quienes son los destinatarios de las acciones de los docentes, así lo esperan.