miércoles 30 de noviembre, 2022
  • 8 am

Salto será sede del primer retiro católico de sanación para madres con síndrome Post Aborto

Por Andrés Torterola.
El Síndrome Post Aborto se definiría como una serie de síntomas posteriores al aborto o a la interrupción del embarazo. Este síndrome es en sí mismo controvertido; tan discutido como complejo, que encuentra defensores y detractores en igual medida. Su definición no es sencilla porque el tema del aborto abarca un enfoque médico, pero también otros de orden jurídico, moral, sociológico, religioso y demográfico. Esta multiplicidad de factores se entreteje en un contexto cultural, político, social, religioso y educativo.
HOMBRES Y MUJERES
Apuntando a la sanación se realizará en Salto los días 21,22 y 23 de octubre en la Casa San José, un retiro católico de sanación Post Aborto, la actividad es para aquello hombres y mujeres que sufren las consecuencias de esa decisión en silencio, con vergüenza, rencor, dolor y tristeza. Para conocer más detalles de la actividad CAMBIO entrevistó a la integrante del colectivo Pro-Vida y Familia de Salto Alexandra Bozzo, quien al referirse al tema indicó que se trata de un retiro espiritual de sanación, ese fin de semana se estará recibiendo a un sacerdote de la ciudad de Buenos Aires, que trabaja en la sanación del Post Aborto, se ha comprobado que la madre que se une al retiro encuentra paz, serenidad, el objetivo de esta actividad es experimentar el perdón de Dios, luego de haberse realizado un aborto.
MADRES SE CONFIESAN
Bozzo dijo que en muchos casos las madres se confiesan con los sacerdotes ya que ellas mismas no se perdonan lo que hicieron al terminar con la vida de su hijo, por lo tanto, el objetivo de este retiro es ayudar a que esa madre pueda sanar esa herida profunda que se mantendrá por el resto de su vida. Los síntomas son angustia, depresión, ansiedad, crisis de llanto, se ven afectadas los vínculos con sus hijos y con su pareja, en algunos casos comienzan a alcoholizarse o drogarse con sustancias pesadas buscando evadir y en algunos casos negar su actitud, pero las secuelas llegan en algún momento de la vida, a veces al año, otras al día siguiente del aborto. Hay testimonios que dijeron haberse realizado un aborto a los 15 años y en la actualidad tienen 80 y continúan con la carga y culpa que no las deja vivir en paz, tienen continuas pesadillas y un enorme remordimiento, malestar y enojo con ellas mismas.
TOTAL CONFIDENCIALIDAD
Alexandra Bozzo dijo que el colectivo Pro Vida está trabajando con el “Proyecto Esperanza” que es otra estrategia de sanación espiritual Post Aborto, allí se pudo conocer testimonio de personas que están totalmente destruidas y arrepentidas, admitieron que si hubieran estado informadas de lo que les iba a suceder, esas situaciones traumáticas y secuelas no habrían abortado, se puede percibir la poca información que se está brindando en los centros de salud, a nivel de familia, la falta de contención, la mujer tienen que recurrir como solución al aborto y que después nadie se acuerda de ellas. Las madres para poder sanar lo deben expresar y eso les produce muchísima vergüenza, ese problema queda en ella por el resto de la vida, estos retiros de sanación justamente son para que esas personas no se sientan juzgadas.