miércoles 1 de febrero, 2023
  • 8 am

Los perros de armando: El arte de formar un perro de protección

Armando Guglielmone.
Adiestrador canino, educador etólogo.
Especialista en problemas de conducta.
Contacto: 098 539 682
Entre las tareas encomendadas a los perros desde tiempos primigenios está la de ocuparse del cuidado y protección del hombre, sus bienes y su entorno, primero fue aprovechándose de su desconfianza natural hacia lo desconocido y potencialmente peligroso para los que debía cuidar y luego, con el pasar del tiempo y la selección dirigida de los ejemplares para aprovecharlos más selectivamente en función de las necesidades. A medida que las necesidades de protección disminuían debido al avance de la sociedad y la urbanización muchas razas de perros dejaron de seleccionarse en función de su agresividad innata ya que esta no tenía cabida en un mundo moderno que no la “necesitaba”. Así fue que muchas razas otrora símbolo de cuidado pasaron a seleccionarse por su aspecto físico y usando ejemplares carentes de agresión natural aptos para convivir con todo tipo de personas y más adecuados a las exigencias de la sociedad actual. Así vemos perros de razas de protección comportándose como verdaderos dandis carentes de lo que lo debía distinguir a ser, desconfianza hacia los extraños, elevado nivel de agresión e instinto de caza a flor de piel. Con estos perros es que debe aparecer el arte para formar un perro de protección, acá es donde se separa la paja del trigo en este trabajo, se debe tener paciencia, conocimiento y sobretodo saber leer el perro para aplicar los refuerzos que condicionaran positivamente al animal para esta tarea, incluso saber en qué momento detenerse con los ejemplares sin condiciones para no dejarlos traumatizados por la experiencia para ellos en estos casos, negativa.
Hacer que un perro muerda respondiendo a una orden de su guía o frente a una agresión repentina para después tener la capacidad de soltar inmediatamente ante una nueva orden no es tarea fácil de realizar. No se deje engañar por las apariencias, frecuentemente me envían algún video de algún perro haciendo tareas de protección (ataque) para que dé mi opinión, siendo los menos los que hacen las cosas correctamente ya que muchos piensan que poniéndose un traje de ataque ya son figurantes formadores de perros y lo único que están haciendo es un magro trabajo amparados por la seguridad que brinda esta indumentaria. Ahora cualquiera se pone un símbolo K9, (símbolo que nunca usaré) y sabe que la seducción hacia los incautos está en marcha sin darse cuenta que se engañan a sí mismos al no saber que la base de un buen trabajo de un perro de protección está en el conocimiento adquirido por uno admitiendo sus propias limitaciones cuando la tarea los sobrepasa.
Continuará…