martes 31 de enero, 2023
  • 8 am

Whatsapp falsos

Fulvio Gutiérrez
Por

Fulvio Gutiérrez

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Por el Dr. Fulvio Gutiérrez
Este moderno e innovador medio de comunicación e información que se denomina genéricamente “redes sociales”, está siendo objeto de un uso inadecuado, por personas oportunistas que, entre otras actitudes, inventan información falsa y la publican sin escrúpulos. Más que un uso, es un abuso, y como tal, debe ser combatido en base a la normativa que, hoy por hoy, existe en nuestro país. Se han presentado varios proyectos de ley para regular esta temática y tipificar delitos vinculados a ella. El último fue en 2021, cuando un grupo de diputados de diferentes partidos políticos, presentaron un proyecto de ley que tiene como cometido establecer normas para la tipificación de los denominados “ciberdelitos” y que fue derivado a la Comisión Especial de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Cámara de Representantes.
Pretende regular a fin de atender una problemática que se conoce en el mundo como “ciberdelincuencia”. En la exposición de motivos, se señala que “la tecnología evoluciona rápidamente y a pasos agigantados: cada día hay nuevos descubrimientos, modernas plataformas, programas al alcance de la mano, los cuales pueden simplificarnos muchas de nuestras actividades diarias, ya sean de índole laboral, de esparcimiento, de negocios, de compras, como de tantas otras, pero también canalizamos a través de estas herramientas nuestros datos personales, medios de pago (cuentas bancarias, tarjetas de crédito, billeteras digitales, etc.), realizamos transferencias, pagos, subimos fotos, videos, estados, todo a través de Internet, mediante el uso de plataformas y aplicaciones que sin perjuicio de su seguridad, muchas veces son vulneradas o utilizadas para cometer hechos ilícitos”. De ahí la necesidad de crear “una regulación legal específica del sistema, buscando la protección de las personas, tanto físicas como jurídicas, que operan a diario a través de canales digitales”. La fuente material de esta temática y la tipificación de los delitos informáticos ha sido plasmada en el “Convenio de Budapest de 23 de noviembre del año 2001 por el Consejo de Europa; siendo este el Tratado Internacional sobre la Ciberdelincuencia, que brinda herramientas no solo para proteger a los ciudadanos contra los delitos cometidos en Internet, sino también para generar legislación procesal, nociones para el manejo de la evidencia digital, así como lograr la cooperación internacional en la materia”, atendiendo al carácter internacional de los “ciberdelitos”.
Sin perjuicio de conductas repugnantes que se han realizado a trasvés de whatsapp, como ha ocurrido recientemente anunciando la muerte de Pelé o del “Puma” José Luis Rodríguez (todo falso), el pasado miércoles llegaron a mi whatsapp tres audios, de los cuales una voz femenina que se autocalificaba como enfermera del Hospital Regional Salto, afirma la muerte de niños menores de cinco años en dicho hospital y en Tacuarembó, causados por un estreptococo que se trasmitía a través del agua potable de OSE. La gravedad de esa información, y la contundencia con la cual se expresaba la presunta enfermera, la que además pedía que se reenviara ese mensaje motivaron que en forma inmediata hiciera algunas averiguaciones con personas de mi conocimiento. Mi preocupación desapareció porque esa misma tarde, la Directora Departamental de Salud de Salto, Dra. Rosa Blanco, emitió un comunicado en el cual aclaró que esa información no provenía del Ministerio de Salud Pública ni de fuentes oficiales, agregando que “el consumo de agua potable de OSE no está vinculado a ninguna situación epidemiológica actual”. También el Ministro de Salud Pública, Dr. Daniel Salinas, fue entrevistado por el tema, y con voz firme y enojada, no solo calificó de “bolazo” la información, sino que señaló que el estreptococo no se trasmite por el agua, sino por aire, cuando una persona, tose, estornuda o habla en forma cercana a otra persona.
Por suerte la administración reaccionó en forma inmediata. La enfermera fue individualizada y OSE ya formalizó una denuncia penal. ASSE, donde la enfermera es funcionaria, inició un sumario administrativo, y seguramente también hará la denuncia penal como corresponde a derecho. La conducta de la enfermera es gravísima, porque no solo difunde una noticia falsa, sino porque ella refiere a una delicadísima situación sanitaria que pide se haga viral y ha causado alarma pública. No debería continuar en su cargo, además de la responsabilidad penal que la Justicia seguramente determinará a su tiempo. Y, vaya uno a saber, cuáles fueron los motivos ocultos por los que hizo todo esto.