jueves 9 de febrero, 2023
  • 8 am

Avanza plan de castración canina y se pone foco en nuevas zoonosis peligrosas

Un perro sin un dueño responsable puede estar malnutrido, sin cobertura sanitaria, proclive a accidentes y a peleas con otros perros e interacciones agresivas con las personas y expuesto a zoonosis. De ellas, hay dos que son las más preocupantes: la posible reintroducción de la rabia urbana y la incidencia de la leishmaniasis visceral canina. La rabia es 99,9% mortal y 100% prevenible y se la considera una enfermedad reemergente en Uruguay. La leishmaniasis visceral canina está concentrada, por el momento, en Salto y Artigas y se sabe que las cepas que circulan en el país son más virulentas y resistentes a fármacos que las presentes en la región.
OTRAS AFECCIONES
Hay otras parasitosis que afectan, sobre todo, a los niños: la trichuriasis (se adquiere por contacto con heces contaminadas), la amebiasis (transmisión por vía feco-oral), la dipilidiasis (la pulga como huésped intermediario puede ser ingerida por niños), entre otras. Por otra parte, la hidatidosis sigue estando presente.
TENENCIA RESPONSABLE
La sobrepoblación canina es consecuencia de una tenencia irresponsable de los animales de compañía y asegura que se trata de un tema cultural que no fue atendido durante décadas y que su solución requiere del compromiso de todos los actores y de la ciudadanía en general. Desde el MGAP y el INBA se desarrolla un Programa Nacional de Control Reproductivo que establece la obligatoriedad de la esterilización de perros y gatos y también la identificación mediante microchip. Se considera que este es un proceso que llevará tiempo, ya que se trata de un tema cultural que durante mucho tiempo no fue atendido. Uno de los objetivos centrales del organismo “es lograr que todos los animales de compañía tengan un tenedor responsable asociado y a su vez controlar la reproducción de los mismos.
CHIPEADO
Las jornadas de castración y chipeado, se llevan a cabo en todo el territorio nacional, a través de convenios que se hacen con las 19 Intendencias y también con el Instituto Nacional de Colonización. Al mismo tiempo, se trabaja con distintas ONGs para generar convenios y lograr subvencionar desde el INBA esas esterilizaciones, que ya se realizan desde hace muchos años. El proceso es sencillo y no requiere ningún cuidado posterior. No necesita ningún tipo de sedante. Es como una vacuna. Es un pequeño pinchazo que se da habitualmente en el cuello o en la cruz del animal. El chip es del tamaño de un grano de arroz. La única recomendación es pasar un algodón con alcohol antes y después de la colocación para limpiar la zona. Una vez hecho esto, el tenedor responsable deberá completar el registro y luego recibirá por correo electrónico la cédula de su mascota. Esta autoriza, por ejemplo, a que el gato o perro pueda viajar en los ómnibus interdepartamentales.