domingo 5 de febrero, 2023
  • 8 am

«Falta trabajo técnico de cancha, pero los clubes no quieren»

No fue un buen año del arbitraje salteño y prueba de ello es que de 157 árbitros que OFI tiene disponibles para sus competencias, solo uno es de la Liga Salteña. En 2022 volvió después de muchos años a trabajar con los árbitros Federico ‘Palito’ Margall, que además dirigió una escuela, de la que surgieron «14,5 árbitros». Pero la responsabilidad del bajo nivel de los colegiados le recayó a él y ya no está dispuesto a seguir.
-¿Por qué no estás más en la liga, otra vez?
-En la Liga me propusieron crear una escuela de árbitros en setiembre del año pasado. Hablé con Emanue Priario para la parte física, que es fundamental, y después con Matías Alsúa, que era recién recibido. Hicimos un proyecto, los dos estuvieron de acuerdo, y lo presentamos en la Liga, a ‘Pipilo’ De los Santos (José Luis) y al presidente Luis Arreseigor. Explicamos también que había que trabajar con los árbitros en actividad, para mejorar el nivel y a la vez que los que se recibieran se pudieran insertar rápidamente con los que ya tienen 10 o 12 años en el arbitraje.
-Ese fue el inicio, pero aceptaron. ¿Qué pasó después?
-Aceptaron y en marzo arrancamos los lunes y jueves a dar clases, primero en Casa de los Deportes, después en la Universidad, con una concurrencia de 40 alumnos al principio, después 20 o un poco más, que se mantuvieron. Paralelo a eso intentamos trabajar con los árbitros, cosa que no se pudo por distintas razones; porque había partidos todos los días, porque llovía y no teníamos lugar donde entrenar. Al estadio solo pudimos ir solos dos veces, que es el lugar adecuado. Canchas hay un montón, pero teníamos la experiencia de que íbamos a una cancha ‘x’ y siempre algún jugador le gritaba algo a un árbitro ‘a ver si el domnigo cobrás tal o cual cosa’, entonces para evitar esos roces, lo ideal era el estadio. A veces fuimos a la Constanera, la de sintético de la Juventud en Ayuí, las de complejo nuevo de Remeros, las de Arsenal. Bueno, no tuvimos éxito con eso y Priario empezó a trabajar en Parque Solari. Pero ahí no podíamos trabajar la parte técnica con los alumnos y a la vez corregir los muchos, muchos problemas que tienen los árbitros en actividad. Estuvimos así dos o tres meses, hasta que en agosto los árbitros y los neutrales nos dicen que no estábamos trabajando con ellos. Explicamos que estábamos disponibles pero ellos no iban porque tenían fútbol, básquetbol, futsal, u otros motivos. Los mismos árbitros pusieron como día un viernes, pero el primer día fueron 20, y después iban 2, 3, 5, 8 la vez que fueron más.
El complemento que nos faltó a nosotros fue el trabajo de cancha. Matías conseguía a veces la cancha de Ferro, en el aniversario de las termas de Daymán hubo un torneo y aprovechamos para que dirigieran, y pudimos corregir. Es la única manera de aprender. Tienen un promedio de 22 o 23 años y hay algunos que son ex jugadores.
-No tenían obligación.
-Se había pedido la obligatoriedad, sobre todo para la parte técnica, porque la física ya la hacían con Emanuel, que les daba tres opciones de días para elegir, porque había partidos todos los días y muchos obstáculos. Hasta que llegó el examen de OFI, que fue una barrida.
-¿Por qué perdieron el examen 14 de15?
-Diversos motivos. Algunos ‘no estudié’, ‘no tuve tiempo’, ‘me confié’. Eso motivó que el Consejo nos llamara a sala y el lunes siguiente ya teníamos programado con el Colegio de Jueces y los neutrales una reunión obligatoria con todos los árbitros. Fueron los dos integrantes del Colegio, Carlos Fraga y Mario Araújo, por los neutrales Walter Martínez y Eduardo Supparo. Pasamos lista y de 34 árbitros anotados concurrieron 11. Le dije a Martínez: ‘ahí tenés la respuesta de por qué pierden los exámenes’. Y como nadie les dice nada a los que no van a las reuniones, o no entrenan, saben que no pasa nada, que los precisan igual. Al lunes siguiente fuimos al Consejo Superior, Alsúa y yo por la Escuela y Fraga y Araújo por el Colegio. Explicamos la situación a todos los delegados, los porqué. La respuesta fue ‘estamos evaluando la posibilidad de dejar de trabajar con los árbitros, porque no vale la pena gastar plata y que pierdan los exámenes en OFI’. Eso no tenía nada que ver, porque no se había tetrabajado para los exámenes, pero bueno.
-¿No tuvieron palabras a favor, de respaldo?
-El delegado Pintos de El Tanque pidió la palabra y dijo que con esa decisión los que perdían eran los árbitros, porque los próximos campeonatos de OFI, de Selecciones y de Clubes, no iban a poder arbitrar. El presidente de Salto Uruguay, Schiavi, agregó que teníamos que seguir, porque ‘no podemos cambiar el caballo en media de la correntada’, fueron sus palabras textuales. Fueron las únicas dos voces que se levantaron.
-¿Y cómo fue la votación?
-No sé, pero se resolvió. Nosotros nos retiramos.
-¿Se les pagaba mucho por ese trabajo?
-El presupuesto era total de 32.000 pesos por mes para la escuela y la preparación de los árbitros, técnica y física. Seguimos con la escuela y a partir de setiembre resolvimos tener dos días a la semana, y aquel árbitro que quería ir podía hacerlo como oyente a las clases, lo mismo que para la preparación física con Emanuel. El curso se alargó por problemas de certificados, y se hizo la prueba de mitad del curso en Paysandú. La teórica se había dado en Salto, pero ese sábado había diluviado y la pista de Deportivo Artigas era imposible. Como OFI llamaba para prueba física en Paysandú, pedimos autorización, el consejo técnico nos autorizó, la Liga gestionó un ómnibus y fuimos. Era evaluatoria, pero aprobaron todos. Eran 20 pero algunos no pudieron seguir y luego quedaron 16. Se llegó el día del examen, fueron 15, el 3 de diciembre. Una mujer no pudo dar el físico porque se operó, o sea que tenemos 14 árbitros y medio nuevos para el año que viene.
-¿Vamos a tener cerca de cincuenta?
-No se dieron cuenta que con el esfuerzo que se hizo en seis meses, el año que viene la Liga va a tener el un 50% más de árbitros. De todas maneras se tiene que saber que de entrada los nuevos no van a estar para primera, deben empezar por las formativas.