jueves 18 de julio, 2024
  • 8 am

En semana de turismo el colectivo de ollas y merenderos debe hacerse cargo de alimentación

Por Andrés Torterola
Luego que recibieran la noticia que los comedores escolares no brindarán el servicio de alimentación durante la semana de turismo, el colectivo de ollas populares entiende que debe continuar con más ímpetu el trabajo, ya que recibirán a mayor cantidad de comensales durante esta semana. La presidente del colectivo María Semino, dijo a CAMBIO que todos los días se hace el armado para las ollas y meriendas ya que los integrantes de la agrupación no tienen vacaciones, porque se debe seguir haciéndole frente a la crisis alimenticia que existe en nuestro departamento.
AUMENTAN NECESIDADES
Las necesidades durante esta semana van a aumentar ya que los chiquilines no tendrán el comedor escolar y aunque parezca mentira en muchos casos es el único alimento que reciben al día, es lamentable que desde primaria no se vea la necesidad de las personas, las autoridades son conscientes de las dificultades que existe en Salto en cuanto a la falta de trabajo o la mala remuneración que reciben de los mismos, muchos trabajadores deben pagar alquileres, luz y agua y lo que queda para terminar el mes es ínfimo, además la carestía en la canasta básica es cada vez mayor. Mucho no podemos hacer, dijo Semino, pero mientras exista la posibilidad de apoyar a los que más nos necesitan lo estaremos haciendo, este año el trabajo comenzó el 3 de enero, nosotros no tenemos vacaciones agregó.
EN INVIERNO
EL HAMBRE
SE SIENTE MÁS
Según un informe realizado por “LA DIARIA” en junio de 2021, el valor total de la canasta básica para una familia de dos adultos y dos niños fue de 66.488 pesos.
La cifra es 51,8% más cara que en junio de 2020. Además, con un salario mínimo de 21.600 pesos, el equivalente a 220 dólares, no es posible adquirir ni la mitad de los bienes y servicios considerados esenciales. La última vez que el país pasó por tasas tan bajas fue en 2001, cuando la crisis económica elevó la tasa de pobreza a 58%.
FALTA DE
NECISADES BÁSICAS
Semino indicó que, si bien en algunas familias hay dos o más personas que trabajan, en algunos casos no llegan a un salario mínimo, sencillamente las personas no pueden, no logran tener la posibilidad de sus necesidades básicas alimenticias satisfechas.
“Se puede ver en los diferentes barrios la cantidad de personas que buscan tener unos pesos vendiendo alimentos elaborados por ellos mismos, cada vez son más, invierten unos pesos que les permita obtener alguna ganancia y poder parar la olla, es común ver a personas que caminan horas en varios barrios, esa es la realidad que se está viviendo en Salto, aunque traten de ocultarla o dibujarla esa es la verdad.”
El colectivo sigue y seguirá firme mientras sea necesario, no nos tenemos que hacer cargo, pero somos humanos y vamos a enfrentar la situación, se viene el invierno y en esta época del año el hambre se siente mucho más concluyó Semino.