martes 16 de julio, 2024
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La Iglesia Católica vivió una fiesta con la beatificación de Monseñor Jacinto Vera

Monseñor Jacinto Vera y Durán, el primer obispo de la historia del Uruguay, fue proclamado beato de la Iglesia católica por el papa Francisco, quien aprobó un milagro obtenido por la intercesión del sacerdote, según anunció en su momento la Santa Sede en su boletín oficial. A 142 años de su fallecimiento, el sacerdote fue beatificado en una ceremonia que se celebrará en la tribuna Olímpica del Estadio Centenario. El cardenal Paulo César da Costa, arzobispo de Brasilia, representó al papa en la ceremonia que se celebrará en la capital del país. El evento comenzó a las 13:00 con la apertura de las puertas de la tribuna (personas con movilidad limitada pueden entrar por la puerta 5, en la tribuna América). A las 14:30 hubo una previa artística y a las 16 se inició la misa de beatificación.
EL CUARTO BEATO URUGUAYO
Será la primera vez en la historia que se celebra una beatificación en Uruguay, debido a que la de María Francisca Rubatto (1844-1904), religiosa católica italiana radicada en Uruguay que fue proclamada beata por Juan Pablo II en 1993 y canonizada por Francisco el 15 de mayo de 2022 en la Plaza de San Pedro del Vaticano, convirtiéndose en la primera santa del Uruguay, aunque no nativa. A su vez, en marzo de 2001, el papa Juan Pablo II beatificó a dos hermanas uruguayas, Dolores y Consuelo Aguiar-Mella, por el martirio que sufrieron el 19 de setiembre de 1936, cuando fueron asesinadas por las “milicias rojas” durante la guerra civil española. Por este motivo, Jacinto Vera se convierte en el cuarto uruguayo en ser beatificado.