jueves 3 de abril, 2025
  • 8 am

Labioplastias ¿Piel sobrante? Mutilación de genitales sanos.

Myriam Puiggrós
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Myriam Puiggrós

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Por Myriam Puiggrós. Educadora sexual y sexóloga
Compartimos una investigación que realizamos hace años para el XIII Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Medicina Sexual. Existió siempre y con más relevancia en la actualidad una sobrevaloración del aspecto juvenil. Surgen nuevas promesas de eterna juventud presentadas en diferentes formatos, algunos invasivos, como son los procedimientos quirúrgicos. Se rejuvenecen rostros, se rellenan líneas de expresión que en ocasiones cambian el aspecto total de la persona. La felicidad en ofertas para que tengas una apariencia “siempre” joven. Las cirugías genitales avanzan en ese sentido prometiendo el retorno de una satisfacción sexual nuevamente asociada a la genitalidad. Dentro de toda la oferta de intervenciones para “embellecer” la vulva se encuentra la llamada labioplastia. Se trata de una intervención quirúrgica que busca disminuir el tamaño de los labios vaginales. Consiste en modificar los labios menores (internos), repliegues de piel situados en la parte externa de la vulva, por dentro de los labios mayores (externos). Estos labios se unen en el capuchón del clítoris y van hasta el perineo. Se ocupan de proteger la entrada de la vagina y de la uretra. Su textura es la de una mucosa llena de vasos sanguíneos y nervios que los hacen variar de tamaño durante la excitación sexual.
Creemos que los conflictos e inseguridades de muchas mujeres son “aprovechados” y fomentados por propuestas que provienen de las clínicas estéticas asegurando un embellecimiento y mejoría de la sexualidad a partir de estas intervenciones sobre genitales sanos. El cuerpo de las mujeres tomado como fuente de negocio al convertir en “enfermedad” pequeñas alteraciones biológicas naturales. El objetivo de esta investigación es indagadar acerca de las cirugías de cosmética genital (labioplastia en mujeres) propuestas por las clínicas estéticas sobre la base de presuntos diagnósticos de hipertrofia de labios “menores”. Dichas clínicas en su publicidad afirman la existencia de un alto porcentaje de mujeres que la padecen. Hipertrofia significa que los labios vaginales tienen un tamaño mayor del que deberían y agregan que este hecho resulta “antiestético y molesto con ropa ajustada” y que “dificulta” la penetración del varón. El placer y facilidad de éste en el coito parece ser su guía. Para saber, si la existencia de hipertrofia declarada, es así, confrontamos lo que afirman las clínicas en sus publicidades, con lo que en realidad han encontrado profesionales (ginecólogas, ginecólogos y parteras) de nuestro país en sus consultas.
Nuestra hipótesis es que las intervenciones de labioplastia se ven incentivadas por la promoción de un “embellecimiento” de la vulva sana con argumentos de supuesta hipertrofia que “dificultaría” las relaciones sexuales y la higiene. Los porcentajes que presentan agravan los prejuicios de la población, inciden en la autoestima induciendo a creer que la mejoran, manipulando información científica.
El cuerpo de las mujeres ha sido fuente de negocios para la industria cosmética. Embellecernos de acuerdo a parámetros de moda y mantenernos jóvenes a base de cremas y bisturí. Salió y se pone a la venta rejuvenecer nuestra vulva. Mutilar esa “piel sobrante” de nuestra parte íntima.
Se diseña un breve cuestionario dirigido a profesionales de ginecología y obstetricia. La finalidad es cotejar la observación de vulvas de mujeres en sus largas trayectorias profesionales con la afirmación de las clínicas y cirujanos plásticos. En total 35 profesionales respondieron: 10 ginecólogos, 5 ginecólogas y 20 obstetras parteras, 17 de ciudades del interior y 18 de Montevideo.
Para el total la hipertrofia NO es frecuente, cuestionando el criterio que la determina. De los 35 profesionales consultados, 30 manifestaron no haber visto ningún caso de hipertrofia. Dos ginecólogos hablaron de 3 casos en el total en más de 30 años de labor. Una ginecóloga señala un par de casos de labios grandes sin que las pacientes hicieran referencia a molestias y algún hallazgo de hipertrofia bilateral sin incomodidad para la mujer. Una obstetra de más de 50 años de labor habló de un caso que fue consultada por una mujer con la inquietud de tener “unos voladitos ahí abajo” que tranquilizó con su explicación y observación de fotos de vulvas reales y su variabilidad. Un ginecólogo de más de 50 años de labor señaló un único caso que requirió intervención de labioplastia Los estereotipos de belleza nos expone en mayor medida a las mujeres a la mutilación de nuestros genitales. A aceptar que nos hablen de la asimetría de los mismos y se proponga diseñar una vulva perfecta de fácil acceso. Lo que para las Clínicas es una patología frecuente (20%) para los y las especialistas NO. El mercado  cosmético manipula información sobre “normalidad” de la vulva. La oferta se aprovecha de las inseguridades de las mujeres para hacer intervenciones innecesarias. Donde debemos prevenir  la salud sexual se promueven creencias que aumentan su vulnerabilidad. Afectadas de la ideología imperante heteronormativa, se perpetúa a las mujeres como objetos mejorables, interviniendo para quitar esa “piel sobrante”. Se propicia la confusión de conceptos de belleza y salud, siendo las mujeres y sus complejos un gran negocio.