sábado 2 de marzo, 2024
  • 8 am

¿Por qué queremos un plebiscito?

Cecilia Eguiluz
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Cecilia Eguiluz

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Por Cecilia Eguiluz
La deuda es una realidad cotidiana para millones de personas en todo el mundo, y Uruguay no es la excepción. Sin embargo, la deuda puede convertirse en una trampa mortal cuando se cobra a tasas usurarias.
La usura es la práctica de cobrar intereses excesivos por un préstamo.
La usura puede tener consecuencias devastadoras para las personas que se endeudan. Puede llevar a la pérdida de la vivienda, la quiebra y, en casos extremos, incluso al suicidio.
En Uruguay, la usura es un problema que afecta a todos los sectores de la sociedad, pero es particularmente grave en los sectores más vulnerables. Hoy en día está comprobado que más de un millón de personas están registradas como deudores en el clearing. Y, según un estudio de la Universidad de la República, el 40% de las personas que viven en extrema pobreza en Uruguay tienen deudas con tasas usurarias.
En los últimos años, se han realizado algunos esfuerzos para combatir la usura. En 2021, el gobierno aprobó una ley que establece un nuevo marco regulatorio para las empresas de microcrédito fundamentalmente rural. Esta ley prohíbe a las empresas de microcrédito cobrar intereses superiores al 29,9% anual.
Sin embargo, esta ley aún no ha tenido un impacto significativo en la lucha contra la usura. La razón es que la ley solo se aplica a las empresas de microcrédito, que representan una pequeña parte del mercado del crédito en Uruguay.
El mayor problema como hemos señalado en otras columnas es el crédito al consumo, allí se genera el gran volumen de endeudamiento.
Para combatir la usura de manera efectiva, es necesario tomar medidas amplias, fuertes y cumplir con la Constitución.
El gobierno debería establecer un marco regulatorio para todos los prestamistas, incluidos los bancos, las financieras y las empresas informales, pero no lo hace porque eso toca muchos intereses poderosos. Este marco regulatorio debería establecer límites máximos a las tasas de interés y otras condiciones de los préstamos y es precisamente ahí a donde apunta nuestro plebiscito “No a la usura y por una deuda justa”
Además, el gobierno debería brindar educación financiera a la población para que las personas puedan tomar decisiones informadas sobre el crédito.
La lucha contra la usura es una tarea compleja, pero es esencial para proteger a las personas de las consecuencias devastadoras de la deuda y para tener un país con salud financiera.
El plebiscito que impulsamos es una forma concreta, democrática y propositiva de rescatar a los uruguayos que ya están endeudados y establecer reglas claras para los intereses. Por eso seguiremos informando al respecto y convocando a firmar.