viernes 4 de abril, 2025
  • 8 am

Responsabilidad afectiva

Alexandra Ledesma
Por

Alexandra Ledesma

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Por Alexandra Ledesma
Socióloga y Educadora Sexual
En mi columna anterior hice referencia a la importancia de la comunicación asertiva que debe existir en una relación, en esta ocasión les traigo un concepto igual de importante, la responsabilidad afectiva.
Este concepto, al que mucho se viene haciendo referencia, es en esencia, el condimento básico que debe tener un vinculo si buscamos perdure o si simplemente pretendemos ser claros y establecer pautas respecto a lo que buscamos con una persona. Y porque digo simplemente ser claros, porque la responsabilidad también implica ser conscientes de lo que hacemos y provocamos en un otro, de las consecuencias que puede traer consigo la confusión, la inestabilidad o la omisión con respecto al sentir propio o ajeno.
El impacto que podemos tener en otros no es menor al momento de relacionarnos, entender que lo que decimos o hacemos repercute de cierta forma, positiva o negativa, nos debería llevar a otro nivel de consciencia de nuestras palabras o actos.
Actuar de forma responsable, es nada más ni nada menos que mostrarnos respetuosos y empáticos para con los sentimientos de los demás.
Anteriormente hable de la importancia en la forma en que nos comunicamos, él como por sobre el que, el decir lo que sentimos pero siempre cuidando las formas. Esto implica ampliamente la responsabilidad afectiva, comprender que la comunicación además de ser clave y poner en palabras y actos lo que sentimos es lo ideal, aunque esto implique terminar un vinculo.
Expresar exactamente lo que sentimos le permite al otro saber también como manejarse en este vínculo, si es esto lo que busca o si es algo con lo que ya no quiere lidiar.
En una comunicación asertiva unos de los pilares es entender las necesidades de un otro, y que importante se torna esto, pensemos eso mientras lo leemos. Muchos pensaran que estoy repitiendo algo que es evidente, pero puedo asegurarles que en los tiempos que vivimos esto no es tan así.
Hoy, en la era de las redes sociales, comunicar es una odisea, decir lo que sentimos (y que no sea con emojis) es de valientes, se disfrazan las palabras o directamente se omiten para no decir lo que en el fondo sentimos, ya sea por no cortar un vinculo en el que estamos cómodos, en algunos casos para no comprometernos, y en otros por creer que eso dañaría aun mas a la persona.
Permítanme decirles que no hay mejor remedio que dejar el corazón en la mesa, dejar que hablen los sentimientos por nosotros, y no, no lo digo romantizando por completo el concepto, pero si elevando el nivel de conciencia de consideración por el otro y por mi propio sentir.
Expresarme, permitir y respetar el sentir de los demás, y sobre todo establecer acuerdos y limites, haciendo énfasis en esto último, limites, limites cuando algo no me ésta haciendo bien, o yo no le estoy haciendo bien a alguien más. Los límites son necesarios, con ellos me cuido y cuido a mi entorno, logro establecer una relación desde lo sano y no desde la confusión y lo inconcluso.
Tengamos siempre presentes estos conceptos al momento de vincularnos, claridad, respeto, empatía, limites, comunicación asertiva y acuerdos. Sea cual sea el vinculo, pareja, familia, amigos, etc, ser responsables afectivamente, es a lo que todos debemos aspirar, sea un lazo solido o temporal.