lunes 31 de marzo, 2025
  • 8 am

«Eternamente agradecido al fútbol por lo que me dio y soy en la vida»

Un gran jugador, de esos goleadores que todos quieren tener en su equipo. Amigo de las redes en Peñarol, selecciones salteñas y luego en varios equipos y ligas. Gustavo Miguel ‘Carre’ Filippini, hoy director técnico recibido y dirigiendo formativas aurinegras, pero siempre con el gol en la frente, contó su vida en el fútbol.
«Nací en Montevideo en el Hospital Pereira Rosell, para ser más preciso. Cuando tenía dos años, mi viejos Enrique Miguel Filippini y Manuela Varela decidieron venir a vivir a Salto, para hacer mi infancia en el barrio Arralde, del que tengo los mejores recuerdos. Cuando tenía once años nos mudamos hasta donde vivimos hoy, en el barrio Talleres Norte, en calle Candelaria Amorín y San Eugenio».
«Mis comienzos en el fútbol desde que tengo uso de razón fueron corriendo detrás de una pelota en la vereda y en la calle. Siempre me gustó jugar de ‘9’, mi ídolo fue Fernando Morena, aunque al principio jugué como zaguero, pero siempre quise ser ‘9’ por Morena. En el baby me inicié con 10 años en Taponazo, que en mi época tenía un gran equipo; la canchita estaba al costado del Parque Solari por Gutiérrez Ruíz. Mi primer técnico fue el ‘Pocho’ Zacarías, que hoy no está entre nosotros, pero alcanzó también a dirigir a mi hijo en el baby. Después que desapareció Taponazo fui al baby de Peñarol, para después inscribirme en la Liga Salteña de Fútbol y jugar en las inferiores de Peñarol, que siempre fue mi cuadro. Allí conocí un técnico que marcó mi carrera, que fue Jorge Soria, no sólo a mí sino que marcó a muchos de la generación nuestra aquella del Peñarol del 91′ no solo como técnico sino como persona».
«ANTES LOS DEFENSAS ERAN FATALES»
«Recién cuando voy a Peñarol es que empiezo a jugar como centrodelantero hasta que me retiro, jugando en Peñarol. Hoy el fútbol cambió mucho en todo sentido, en los entrenamientos. Ahora que estoy trabajando con juveniles no he visto un ‘9’ de área, algo en extinción. Se juega distinto, no más metido en el área, no se ve más eso, se sale a buscar, pivotear, a jugar afuera. Tampoco era fácil antes jugar como delantero porque había defensas que eran fatales, el que era blando duraba poco porque había que ir a todas, había que meter, en el buen sentido, era otro tipo de juego. Una de las cosas que siempre me enseñó Jorge Soria es que lo que más valía en el fútbol eran los goles».
«Con 16 años estuve en mi primer selección juvenil, con Jorge, que me conocía de las inferiores de Peñarol. No recuerdo si fue en el 88′, pero terminamos saliendo campeones nacionales, ganándole la final a Peñarol de Montevideo en el Dickinson. En ese plantel estaba Richard García, Daniel Moreira, Fernando Cavalho era el arquero, Mario Machiavello, Euler Correa, también me acuerdo del que estuvo en el cuadro contrario, que ese año se había ido a Montevideo, Carlos Camargo, que se había formado en Peñarol. En ese cuadro de Peñarol de Montevideo, que recuerdo jugaban, el ‘Tony’ Pacheco, Reherrman, el ‘Tato’ López, una camada de jugadores que llegaron a primera en el fútbol profesional, dirigidos por Duarte, buen técnico de las formativas de Peñarol en la capital. Otro recuerdo fue haber ganado un campeonato del Litoral, del Interior y ese Nacional que siempre la final era con el mejor de Montevideo».
«NO SE PUEDEN IR CON 12 O 13 AÑOS»
«Cuando uno es joven surgen posibilidades de ir a jugar al fútbol profesional, en formativas por lo menos. Yo tenía todo arreglado para ir a Defensor, caundo jugando un Litoral con la selección mayor me fracturé, tuve esa fatalidad en mi mejor momento, me llevó un par de meses recuperarme y volver a mi nivel, pero perdí la posibilidad de jugar en el fútbol profesional. Pero no me arrepiento de no haber podido jugar en el fútbol profesional, porque de lo que hice en el fútbol salteño estoy muy agradecido a mucha gente, de lo que me dio el fútbol salteño, haber jugado en Peñarol, selecciones salteñas, juveniles y mayores, después varios clubes como Almagro, Nacional, Cerro, Progreso, Pueblo Nuevo, Colonia Harriague donde salí bicampeón de la Liga Agraria y jugué la Copa de Clubes de OFI, también tuve la oportunidad de jugar dos años en el Comercial y salir campeón con Nuevo Uruguay, hoy de tener el título como entrenador y estar al frente de un hermoso proyecto en formativas en Peñarol. Por eso les digo a los gurises que dirijo, ‘si ustedes son buenos los van a venir a buscar’. Pero no se pueden ir con 12 o 13 años a Montevideo, perder la niñez separados de los padres, me parece que no está bien, no se puede estar sin la contención que es la familia, porque después si le va mal es un trauma muy grande para el chico. Después, muchos de esos chicos no juegan más al fútbol. A veces los padres se quieren salvar con sus hijos, que es lo más lamentable del fútbol nuestro y que pasa comúnmente, hay muchas prioridades antes que ser jugador de fútbol».
DEBUT EN PRIMERA
«Mi debut en el primero de Peñarol fue con 15 años gracias al ‘Fino’ Rebollo que era el técnico. Ahí todavía jugaban Carlos Suárez, ‘Portugués’ Fleitas, Ramón De Mattos, fui como suplente, no me voy a olvidar más. Fue en el Forti ante Hindú, donde jugaba el ‘Chino’ Viera, ‘Pelado’ Velázquez, el ‘Nene’ Guimaraens, Daniel Campos era el golero. En el segundo tiempo entro y a los 20 segundos que estaba en la cancha, el ‘Portugués’ Fleitas me la tira larga en el arco que da al norte en el Forti, para que yo se la cruzara al otro palo al arquero. Fue un golazo y terminamos ganando 1 a 0 toda una novedad debutar en primera, que en esa época era como tocar el cielo con la mano, no me voy a olvidar nunca lo voy a llevar hasta que me muera».