En una fuerte crítica a la centralización de las políticas energéticas y la falta de sensibilidad hacia el interior del país, el diputado salteño Dr. Horacio de Brum cuestionó duramente la postura del actual presidente de la delegación uruguaya ante la CTM de Salto Grande, el Ing. Gonzalo Casaravilla, respecto a la implementación de una tarifa eléctrica diferencial para el litoral.
COMENTARIO INFELIZ
La controversia se reavivó tras recientes declaraciones de Casaravilla, quien admitió residir en la capital y señaló: «Yo vivo en Montevideo y allá tenemos unos 10 días al año con esta temperatura». Para de Brum, este comentario es la prueba fehaciente del desconocimiento de la realidad climática que atraviesa Salto y la región norte, donde las olas de calor extremo se extienden por semanas, convirtiendo el uso de ventiladores y aires acondicionados en una necesidad básica de salud y descanso, más que en un lujo.
SILENCIO ADMINISTRATIVO
El legislador salteño recordó que la postura de Casaravilla no es nueva. Durante su gestión al frente de UTE, el hoy jerarca de CTM ya se había manifestado en contra de un beneficio tarifario para la región. Según De Brum, la actitud actual del ingeniero es «correrse para el costado», al argumentar que, por integrar un organismo internacional, el tema debe ser manejado por otras autoridades. «Cuando tuvo poder de decisión se opuso a la tarifa climática, y hoy, cuando vuelve a ser consultado, prefiere evitar el compromiso», sentenció el diputado.
SUPERÁVIT DE UTE: ¿TARIFAS O CAJA FISCAL?
Uno de los puntos más sensibles de la denuncia de De Brum radica en el manejo de las utilidades de la empresa estatal de energía. El diputado subrayó que, durante años, UTE generó ganancias cercanas a los 350 millones de dólares anuales. Sin embargo, en lugar de volcar esos excedentes a una reducción de costos para los usuarios, los recursos fueron utilizados para «maquillar» el déficit fiscal del Gobierno Central. Esta situación fue reconocida por el propio Casaravilla en declaraciones recientes, donde admitió que las tarifas podrían haber bajado si no se hubiera priorizado el resultado fiscal del Estado. «La gente pagó la luz más cara para que el Estado cerrara mejor sus cuentas», resumió De Brum con indignación.
JUSTICIA TERRITORIAL
Para el Dr. de Brum, el debate no debe centrarse en una confrontación personal, sino en una cuestión de justicia territorial. El planteo es claro: Salto, siendo sede de la principal represa hidroeléctrica del país, no recibe una contraprestación que refleje esa realidad geográfica y climática. «Salto y el norte no piden privilegios», concluyó el legislador. «Piden que se reconozca que vivir semanas con más de 40°C no puede costar lo mismo que pasar diez días de calor en Montevideo. Es una cuestión de prioridades humanas frente a los números fríos de la capital».