Jueves 20 de febrero, 2020
  • 8 am

Hay un bajo nivel de preñez y un alto porcentaje de vacas en anestro

Van finalizando, para algunos profesionales, los análisis de actividad ovárica en las vacas paridas, donde se muestran algunos datos que comienzan a llamar la atención y preocupan a los veterinarios. En este sentido el Dr. Guillermo De Nava, dio a conocer los resultados de sus trabajos en un total de 14 rodeos en el norte del país, principalmente.
De Nava señala que se han evaluado 14.072 vacas paridas en estos rodeos, es decir que se ha realizado la revisación genital de las vacas paridas en el primer mes o promediando la estación reproductiva. En este sentido estatus fisiológico encontrado fue del 42,2% de vacas en anestro, el 22,2% preñada y el 35,9% ciclando.
En el detalle de sus números, el profesional señala que dentro del 22,2% de las vacas que se detectaron preñadas, existen predios donde no se han registrado preñeces, hasta predios que alcanzan el 68,5%. En el caso de las vacas que se encuentran ciclando (35,9%), se han encontrado predios con el 8,9% de los vientres en dicha condición hasta predios con el 59,5%.
En tanto que en el caso del 42,2% de las vacas en Anestro, es decir que no están ciclando, el profesional señaló que el 17,8% de las vacas totales evaluadas se encuentran en anestro superficial, mientras que el 24,4% se encuentra en anestro profundo. Aquí es donde aparece la mayor preocupación dado que existen predios que llegan al 73,3% de sus vientres en anestro profundo.
El Dr. De Nava explica en su informe que “la situación en cuanto a vacas que no han comenzado a ciclar es bastante peor a la que se encontró en el año anterior. No solo aumenta el anestro, sino que se incrementa la cantidad de vacas en anestro profundo”.
A esta situación también se suma una menor preñez durante los primeros días del servicio, de acuerdo al profesional. En el entore 2018-19, este número se encontraba en el 33%, en tanto que para este año se ubica en el 22%, “por lo que la calidad de las preñeces se verá reducida para esta estación reproductiva” dijo De Nava.
El veterinario resaltó la importancia de la realización de este monitoreo del entore, debido a que el mismo permite “la identificación de las vacas problemas y su caracterización permite aplicar manejos diferenciales y trabajar sobre éstas con el fin de que conciban cuando aún queda tiempo para que lo hagan”.