martes 6 de diciembre, 2022
  • 8 am

INAU-Salto trabaja en protocolos de seguridad para cuidar sus hogares y garantizar apoyo a 322 internos

Por Karina De Mattos.
CAMBIO dialogó con Rodrigo Brol, -Director de INAU Salto-, quién explicó los desafíos que afronta el Instituto frente a la crisis sanitaria por coronavirus en el país y sobretodo en el departamento de Salto.
¿Cómo están trabajando en INAU?
-Los desafíos son muchos y muy importantes, hace siete años que estoy frente a la dirección de INAU, durante los que hemos atravesado situaciones complejas, creo que lo que me faltaba era esto de gestionar y enfrentar una pandemia. Por suerte tenemos un equipo de trabajo muy bueno, yo me he preocupado muchísimo por fortalecer los equipos de las direcciones de los servicios oficiales y tejer buenos vínculos con las redes y organizaciones. Eso creo que nos está ayudando en gran medida.
-¿Se han establecido prioridades en el marco de esta situación?
-En primer lugar obviamente que una de las situaciones más vulnerables es la de los hogares residenciales. En Salto atendemos más o menos a 322 personas, entre niñas, niños, adolescentes, y personas adultas con discapacidad. Entonces así como los sistemas de salud pueden llegar a colapsar por la cantidad de demanda entre otras situaciones, nuestros sistemas de acogimiento, los hogares, algunos de ellos son especializados, pueden colapsar si se llega a generar algún brote epidemiológico dentro del hogar. Ya que eso implicaría enviar a funcionarios a cuarentena, verificaciones médicas, y una pregunta que queda latente en estos casos es la de quién cuida a las personas allí, como se los atendería. En ese sentido venimos coordinando muchísimo, sobre todo a través de las posibilidades que nos brinda la tecnología, realizamos videoconferencias, y tratamos de extremar medidas.
-¿Que medidas a nivel institucional se adoptaron?
-Establecimos una zona para los servicios de atención de hogares oficiales de INAU, como el Hogar Femenino, Hogar de Varones y Hogar Infantil, establecimos una zona de cuarentena donde era el Centro Diurno Rayito de Sol que no está funcionando. Por cualquier situación, sobre todo en la parte de los ingresos, porque tenemos que cuidar nuestros microsistemas, entonces antes de ingresar a un chiquilín a alguno de nuestros hogares los derivamos allí. Allí contamos con el trabajo de una cooperativa de enfermeros que los atiende y valora durante unos días, si no hay ningún síntoma los ingresamos. Este es un esfuerzo económico importante que estamos haciendo. Los chiquilines están en cuarentena, con actividades diarias, hay un desafío enorme de los educadores que son los que están trabajando con ellos.
Con respecto a la situación en los servicios de atención parcial como CAIF, Club de Niños, Centros Juveniles, ¿Están atendiendo las necesidades alimenticias de las familias?
-Obviamente que en el marco de la emergencia sanitaria se suspendieron las actividades diarias de atención, pero toda aquella familia que por diferente motivo necesita de un apoyo económico, se realizó un registro y se las apoya desde nuestros servicios. Estamos acompasandonos y acoplando el trabajo interinstitucionalmente con el MIDES.