Martes 4 de agosto, 2020
  • 8 am

En Zanja Honda o en Santa Catalina, las jaurias de perros siguen perjudicando a la producción ovina

Diario

Las jaurías de perros son un problema que se extienden a todo el territorio nacional, ya sea como en este caso donde nos llegan noticias de Zanja Honda en Salto o en Santa Catalina en Colonia, como en otros casos que se visualizan en Artigas, Cerro Largo o en otros puntos.
Los productores muestran su desazón a la hora de hablar del tema, principalmente por las pocas o casi ninguna respuesta a la problemática por parte de las autoridades. El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca dijo en el congreso anual de la Federación Rural que este “es un asunto delicado” pero reafirmó que “hay que encararlo con la suficiente delicadeza y firmeza” para encontrarle una solución.
El Ing. Carlos María Uriarte reconoció que “hay sobrepoblación” de perros en el Uruguay y dijo que “los productores deben conocer sus derechos y ejercerlos”.
El caso registrado en la zona de Zanja Honda aquí en Salto, se dio el pasado miércoles y de acuerdo a la información brindada por la presidente de la Asociación Agropecuaria de Salto, Mónica Silva, el productor realizará la denuncia correspondiente.
La productora dijo a CAMBIO que “debemos hacer la denuncia, marcar lo que pasa y elevar las estadísticas”.
Nicolás Cortela, hijo de Douglas Cortela de la cabaña Santa Catalina, en el departamento de Colonia, al publicar las imágenes en su cuenta de Twitter escribió “¿Cómo se sigue?, ¡Digannos! Nosotros ya no sabemos. Las imágenes hablan por si solas”.
Por su parte otro productor coloniense, además de mostrar su malestar ante esta situación, dijo que en una oportunidad anterior encontró los canes en el predio de un productor cercano , de origen argentino, pero al plantearle el problema “me hecho de la casa”, por lo que en la situación siguiente “se capturaron los perros y se les dió muerte tal cual esta previsto en la ley, lo que nos llevó al juzgado, pero por suerte salió todo bien”.
En la zona de Carumbé los productores se han organizado para evitar que una jauría de perros continúe haciendo estragos en la majada. Mientras tanto el stock ovino sigue cayendo.