Viernes 16 de abril, 2021
  • 8 am

Mensajes simbólicos

César Suárez
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César Suárez

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Por el Dr. César Suárez
La cámara de diputados del Uruguay en estos últimos días ha estado muy activa con la discusión de la ley de presupuesto, en asambleas maratónicas donde se supone que participan casi cien legisladores que representan proporcionalmente a los electores y a los que seguramente se agregan en el recinto, numeroso personal auxiliar, lo que seguramente hace que la cifra de personas reunidas supere las cien personas.
Sin duda que los temas tratados son de amplio interés de múltiples sectores de nuestra sociedad dado que se decide el destino para los próximos cinco años la distribución de los recursos del Estado para diferentes conglomerados sociales y donde cada uno aspira la mayor participación posible para concretar sus proyectos.
Ese marcado interés social se ve reflejado a través de los multimedios, sobre todo los de imagen que dedican largos informes en sus noticieros acompañados de imágenes que ilustran ampliamente el desarrollo de dichas sesiones con los legisladores instalados en el semicírculo, cada uno representado a su bancada y todos representado a todo el pueblo uruguayo que los ha votado.
Más allá de las acaloradas discusiones de los legisladores, cada uno defendiendo su posición, uno observa un recinto cerrado con más de cien personas, las que permanecen muchas horas reunidas, en ocasiones más de doce, en las largas tertulias.
Es muy interesante para los ciudadanos poder observar a través de las imágenes a sus representantes defendiendo ideas y proyecto lo que le da a la democracia un ingrediente más de participación colectiva. Luego de esas agotadoras sesiones muchos legisladores son entrevistados y expresan su opinión y sus argumentos, dejando mensajes a sus partidarios y a la sociedad en general acerca de su posición, justificando sus votos favorables o contrarios intentando utilizar un lenguaje claro para que la gente entienda.
Pero aparte de los mensajes dichos, se pueden encontrar otros mensajes no hablados, pero de un enorme peso simbólico que trasmiten más que las palabras y que seguramente a nadie les pasa desapercibidos, un gran número de legisladores, en estos días de pandemia permanecen en ese recinto cerrado y multitudinario, sin tapaboca y otros, con el taboca de adorno en modalidad collar, con nariz y boca descubiertas.
Alguien podrá decir que se mantiene la distancia, hecho que tampoco se constata. Uno ve a muchos legisladores, fuera de su asiento, hablando con otros, cara a cara sin ninguna protección.
Es un recinto cerrado, con reuniones muy extensas, un ámbito ideal para la trasmisión del virus si es que hubiera un legislador infectado.
Sabemos ahora, que el uso adecuado de tapaboca reduce dramáticamente el número de partículas virales en el aire y su correcto uso disminuye a casi nada la trasmisión de la infección, razón por la cual se insiste por todos los medios de mantener la distancia, lavarse las manos y el uso correcto de tapa bocas
La presencia de decenas de legisladores en el recinto parlamentario sin tapaboca en una flagrante violación a las recomendaciones de las autoridades sanitarias de nuestro país, pero hay algo mucho más grave que eso, es el ejemplo que dejan a la población dando un mensaje simbólico contrario a las recomendaciones, alentando al resto de la población a hacer caso omiso a las recomendaciones sanitarias.
Quienes tienen el cometido de establecer las normas de convivencia las están violando públicamente, promocionan de este modo conductas sanitarias irresponsables y que parten de los que debieran ser el primer ejemplo por ser referentes de grandes masas sociales.
No alcanza con bonitos y floridos discursos para para convencer a los ciudadanos, no hay mejor ni peor mensaje que el que se tramite con la conducta cotidiana.