domingo 5 de febrero, 2023
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El Padre José María Acuña destacó en Salto las oportunidades que ofrecen los Talleres Don Bosco

De la cantidad de adolescentes y jóvenes que estudian y se forman en Talleres Don Bosco (Montevideo), ninguno es de Salto. Es por eso que el Padre José María Acuña (SDB), quién estuvo en Salto como párroco del Carmen, viajó a Salto para promocionar los talleres que se dictan en esta institución. Se trata de cursos que buscan responder a las necesidades del mercado laboral y los requerimientos de formación. De esta forma se capacita y especializa, en más de 5 áreas para ambos sexos y sin límite de edad. Se señala a los interesados en consultar por los oficios que se enseñan que se comuniquen al 2 400 4125 de Montevideo.
CURSOS CORTOS
En Talleres Don Bosco se imparten cursos avalados por Educación Media Profesional, sobre carpintería, mecánica automotriz, mecánica industrial y electrotecnia; también hay cursos correspondientes a Educación Media, en tecnológica en administración, deporte y recreación e informática; y a Iniciación Profesional, en carpintería y mecánica automotriz; así como cursos cortos para responder a las necesidades actuales del mercado laboral y a los consiguientes requisitos de formación. De esta forma, la institución, que ofrece servicios a unos 700 alumnos de ambos sexos sin límite de edad, capacita y especializa en más de cinco áreas. El 40% de la matrícula corresponde a estudiantes que provienen del interior del país y actualmente hay 115 que se encuentran en régimen de residencia. Son cursos de formación dirigidos a jóvenes entre 15 y 22 años de edad, con tercer año del Ciclo Básico aprobado. Son cursos de 3 años de duración que forman en las áreas de Administración, Deporte y Recreación, y de Informática. Es una propuesta formativa de Talleres Don Bosco que incorpora los planes del Consejo de Educación Técnico Profesional (ex UTU).
CASA, ESCUELA, PARROQUIA Y PATIO
Talleres Don Bosco reúne a los jóvenes en una oportunidad que no se agota en su instancia laboral o educativa. Se abre a una experiencia donde la vida de los jóvenes que participan de ella, se enriquece y dinamiza, incentivando el desarrollo de todas las potencialidades a desarrollar.
Acuña dijo que “Se transforma en experiencia comunitaria y familiar donde la vida se comparte; se trabaja y estudia; donde las relaciones humanas se edifican y construyen; donde se enseña y aprende del encuentro con el Dios de la vida. Como Don Bosco, también nosotros, comprometidos en la acción evangelizadora de la Iglesia en el mundo, ofrecemos a los jóvenes que se preparan para el mundo del trabajo, una propuesta que es “casa”, “escuela”, “parroquia” y “patio”. Así los acompañamos y ayudamos a desarrollarse durante un tiempo de vida privilegiado: la adolescencia y juventud.