Miércoles 2 de diciembre, 2020
  • 8 am

Largos aplausos a los presidentes

Dr. Pablo Perna
Por

Dr. Pablo Perna

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Por Pablo Perna
El martes pasado, 20 de octubre, hemos vivido un hecho histórico, desapercibido para muchos y cargado de simbolismos y enseñanzas para otros. Dos ex Presidentes de la República, senadores de diferentes partidos políticos, de 84 y 85 años de edad, han renunciado a sus respectivas bancas en la Cámara Alta.
Así se despedía José Mujica: “La política es la lucha para la felicidad humana…, he pasado de todo en la vida, estar 6 meses atado con alambre con las manos en la espalda… pero no le tengo odio a nadie, y le quiero trasmitir a los jóvenes, hay que darle gracias a la vida, triunfar en la vida no es ganar, triunfar en la vida es levantarse y volver a empezar cada vez que uno cae. Gracias.
Así se despedía Julio María Sanguinetti: “Esta es una hora de conciliación, esta es una hora de reafirmación democrática, esta es una hora de la cual todos debemos de sentir que habiendo estado tan enfrentados como pudimos estar un día con Mujica, el desde una revolución armada, yo desde los Gobierno que la combatían, hoy podemos decir con Octavio Paz, que la inteligencia al fin se encarna, se reconcilian las dos mitades enemigas y vuelven hacer fuente, manantial de faunas, hombre, árbol, imágenes, palabras, que son flores, que son frutos, que son actos. Muchas gracias. Luego de cada oratoria, fueron aclamados los dos ex Presidentes.
En relación a Mujica, jamás lo he votado y tampoco lo votaría, en virtud que no comparto su ideología, pero estos hechos no nos impiden valorar toda su vida y admirarla como líder partidario; es de destacar que su línea de pensamiento guarda coherencia con su forma de vivir, contradicciones que en cambio sí se visualizan en la gran mayoría de los líderes de izquierda nacional y mundial.
En sus orígenes militó para el Partido Nacional de la mano del diputado Enrique Erro; con 26 años incursionó en la guerrilla armada, fue baleado y preso, fugando en dos oportunidades mediante túneles de la Cárcel de Punta Carretas, hasta que en agosto de 1972 por tercera vez es capturado, habiendo sido detenido “con una metralleta UZI, una granada de mano y un bolso donde llevaba longaniza, pan y vino”. Luego de 14 años preso obtuvo la libertad ya restaurada la Democracia; el 1° de marzo de 1985 asumió la Presidencia Sanguinetti y envía proyecto de ley de pacificación nacional al Parlamento solicitando la liberación inmediata de todos los presos políticos, entre ellos la de Mujica, que en aquel momento contaba con 37 años. En el futuro, no por las armas y sin guerrilla, con 74 años es electo Presidente de la República en el 2009.
Por su aparte Julio María Sanguinetti, el cual ha sido nuestro maestro y mentor político, comienza su actividad política, al decir de sus propia boca, con 16 años con Luis Batlle, “siendo una cebollita”, en el grupo que se los denominó “Jóvenes Turcos” y que en otras columnas ampliaremos. Fue electo Diputado por Montevideo con 27 años, (siendo reelecto con 33 años), en 1969 es designado Ministro de Industria y Comercio en el Gobierno de Pacheco Areco y en 1972 designado Ministro de Educación y Cultura, renunciando a su cargo 6 meses antes del Golpe de Estado, pasando a ser suspendidos sus derechos políticos durante gran parte de la Dictadura.
Previo a la salida del Gobierno de facto, es protagonista del “Pacto del Club Naval” para acordar la salida democrática y en paz junto con el Frente Amplio y Unión Cívica, logrando su finalidad. En 1984 con 48 años es electo Presidente de la República, siendo reelecto para el periodo 1995 a 2000. En tres oportunidades es electo Senador y actualmente ocupa la autoridad ejecutiva máxima del Partido Colorado, siendo el Secretario General.
En mayo de año 2018 convoca a los senadores del Partido Nacional Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga para comenzar las conversaciones de lo que se denominó la “construcción de una alternativa al cambio”. Nuevamente aquí Sanguinetti vuelve a ser artífice e ideólogo de un cambio de Gobierno, pero ahora no de una dictadura a una democracia, sino de un Gobierno de 15 años de izquierda por un Gobierno de alternancia, logrando de esta manera que el 27 de noviembre de 2019, Luis Lacalle Pou se convirtiera en el Presidente de todos los uruguayos, de lo que hoy se denomina “Gobierno Multicolor o de la Coalición”.
El pasado martes, dos historias de líderes políticos indiscutibles se funden en un acto solemne, siendo testigos no solo la sala marmolada de la Cámara de Senadores, sino todo el pueblo que los ha elegido una y varias veces. Se despiden dos hombres que han escrito la historia contemporánea de nuestro Uruguay, que casualmente coinciden con la fecha del fallecimiento de José Batlle y Ordoñez; se despiden en una suerte de discursos nostálgicos pero sin lugar a dudas cargados de esperanzas y de sabiduría. Gracias presidentes por ser ejemplos de vida y seguir construyendo en un mundo caótico más Democracia.
¡Viva la República!