jueves 18 de abril, 2024
  • 8 am

“Estamos convencidos que la presencialidad en la enseñanza de inglés es insustituible”

Por Melisa Ferradini.
Nació en Salto el 18 de julio de 1951. Se crió toda la vida en la zona centro en su casa de siempre en la cual vive actualmente. Concurrió a la Escuela Nº 2 y realizó secundaria en el Liceo Nº 3 de la Zona Este. Está casado hace 41 años con Shirley Grassi y tiene tres hijas; Leticia, Cecilia y Carolina. Tiene 4 nietos y uno en camino; Juan Manuel, Pía, Isabella, Emilia. Desde los 16 años se dedica a la enseñanza del idioma inglés. Los comienzos fueron dando clases a sus vecinos en forma gratuita y luego dictó clases un par de años en secundaria. Después tuvo la oportunidad a través de un concurso de traer a Salto la institución IETI cuya central estaba en Montevideo. Estuvo ahí 24 años al frente de ese Instituto, donde cosechó una amistad muy buena con sus directores. En el 2000 decidió cambiar el nombre de la institución y fundó Legacy. La familia siempre estuvo rodeándolo en el trabajo, su esposa está en la parte administrativa y dos de sus hijas en la parte pedagógica. Son docentes de inglés recibidas en el Cerp y dictando clases en la institución también. En esta entrevista Eduardo destaca el grupo humano docente administrativo excepcional que trabaja junto a él. Resaltando el apoyo, el esfuerzo y la dedicación del personal.
-¿Cómo nace la idea de crear este Instituto de idioma inglés?
-La vocación por la enseñanza siempre la tuve de una forma o de otra. Siempre estuve vinculado a la enseñanza desde los 16 años que empecé a dar clases. Di clases gratuitas en UTU durante un año seleccionado por el Instituto donde yo estudié acá en Salto. También hice de traductor junto a Silvia Pose a un maestro especializado en educación especial que vino de los Estados Unidos para la Escuela Especial Nº 97 “Nora Ravagni”. Siempre estuve de una forma o de otra a la enseñanza y particularmente al idioma que siempre me gustó. Siempre digo que soy uno de los agradecidos a la vida de haber podido elegir lo que me gusta y vivir de lo que me gusta.
-¿Cuáles cree que son los principales retos  para los salteños al aprender inglés?
-Los retos son muchísimos. Todos esos retos que se pueden nombrar yo los encerraría en pocas palabras; tener actitud para el aprendizaje. Por supuesto que también aptitud. Que te guste el idioma que vas hacer y no que te obliguen a estudiarlo. A partir de eso yo pienso que todos los retos que tiene la parte gramatical, la parte pronunciación que es muy diferente a la española. Todos esos impedimentos que pueda o esas barreras o esas paredes que pueda tener el estudiante van a caer frente a su actitud frente al aprendizaje. Es la única forma sino pone de sí mismo no hay institución que le pueda dar lo que él quiera.
-¿Qué le transmite a los alumnos año a año para motivarlos a seguir aprendiendo?
-Cada docente tiene su personalidad. El estudiante cuando ingresa a la clase tiene que notar que tiene frente a sí a una persona que se responsabiliza de lo que está haciendo. Está excelentemente preparada, técnicamente y mentalmente para transmitir sus conocimientos al estudiante. Lo que nosotros le transmitimos es que hay que tener actitud. La política nuestra de dar clases es una clase que se dicta en una disciplina cordial. Si hay que hacer un chiste se hace, un cuento se hace, pero cuando hay que trabajar todos agachamos la cabeza y lo hacemos. En esa atmósfera en ese ambiente es que nosotros estamos absolutamente convencidos y lo hemos probado acá. Es que el alumno realmente aprende porque está a gusto y no se siente presionado.
-Lleva muchos años el Instituto en Salto. ¿Qué es lo que más valora de su equipo de trabajo?
-El instituto este año cumple 44 años. Lo que más valoro es el calor humano que ellos brindan. El estar siempre dispuestos a mejorar. Nosotros tenemos muchos talleres, capacitaciones y seminarios  4 ó 5 durante el año. Tener la convicción de lo que se está haciendo es para el bien de los estudiantes y de la institución también. El estar siempre a la orden para lo que sea. El cuerpo docente y el cuerpo administrativo jamás trajo un problema siempre trajeron soluciones. La gran mayoría de ellas son egresadas del Instituto. O sea que ellas mamaron toda la forma de nosotros que estamos al frente. Mis hijas Cecilia y Carolina (docentes de inglés) me dan una gran mano y muy importante en cuanto a la organización, administración  y funcionamiento en general de la Institución y son en definitiva ellas las que se quedarán como co-directoras en el futuro.
-En el actual contexto de la crisis sanitaria que estamos viviendo. ¿Cuáles son las herramientas de trabajo para continuar con el proceso de aprendizaje?
-Las herramientas son las que venían funcionando desde el año pasado. Nosotros estamos convencidos que la presencialidad es insustituible. A eso apuntamos nosotros. Las clases yo me acuerdo el año pasado se interrumpieron un viernes 13 de marzo. El martes 16 de marzo nosotros ya estábamos dando clase por zoom. Fuimos el primer Instituto en Salto y no sé si en el interior en hacer eso, los demás empezaron recién en abril. Cuando nosotros ya hacía un mes de experiencia de clases a través de la parte tecnológica los otros recién estaban comenzando. Esa va hacer uno de los apoyos que podamos tener. Pero reitero que la presencialidad es fundamental. Por muchos aspectos. Existen en la enseñanza de cualquier idioma aspectos para linguísticos que van más allá del idioma. Gestualidades, expresiones faciales, movimientos del cuerpo que eso a través del zoom no se pueden lograr. Ese tipo de cosas ayuda al estudiante a comprender y aprender mucho más si no estuviera en clase.
-¿Cuál es la oferta educativa de este 2021? ¿Cuáles han sido las claves de la continuidad de tantos años de la enseñanza del idioma en nuestra sociedad?
-Las claves de la enseñanza del idioma en nuestra sociedad particularmente del idioma inglés y acá me refiero a todos los Institutos. Todos son muy buenos Institutos, serios, responsables que están bien capacitados para lo que están haciendo. La gente ha notado que el idioma inglés es fundamental. Es una ventana que se tiene al mundo exterior. Hoy sin inglés triunfan pero no es lo  mismo que teniendo el inglés, sobre todo si se dedican a carreras técnicas. Agronomía, Odontología, Veterinaria, Medicina en las cuáles los post -grado se hacen todos en Estados Unidos. La oferta educativa en cuanto a la parte pedagógica o de cursos es exactamente la misma que se aplicaba el año pasado. Este año introducimos cuatro nuevos cursos en adultos. Un libro de última generación que se llama “Fusión” que es de Oxford para el cual ya hemos tenido algunas capacitaciones y vamos a tener otras vía zoom en el futuro. Vamos a seguir manteniendo  las estrictas normas de seguridad de salud; uso obligatorio del tapabocas, alcohol en gel en la entrada, limpiar las sillas y salones entre clase y clase. En los salones tenemos marcadas en que sillas se pueden sentar los estudiantes. Lo mismo en la sala de espera. Existen marcas donde se pueden sentar. Tienen marca donde pueden estar parados. Contamos con tres turnos en la mañana  y cuatro turnos en la tarde. Las autoridades nos pidieron higienizar al fin de la mañana y al fin de la tarde. Nosotros vamos más allá de eso. Higienizamos todo el salón entre clase y clase se deja secar se espera 10 minutos y reiteramos el proceso en los turnos  y luego en forma general de toda la institución. Para nosotros lo primero es la salud de todos nosotros y en especial la de nuestros estudiantes.
-¿Como es un día sin trabajar?
-Un día sin trabajar es pensar que es lo que tengo que hacer al día siguiente. Ese día me dedico a mi familia que por lo general son dos, los sábados y los domingos. Salimos  con mi señora a realizar los mandados. Los domingos si los hijos están libres como viste cada uno tiene sus cosas, hacemos un asado en casa o vamos a la casa de ellos. Tenía un hobbie toda la vida que eran los autos eléctricos de pista hasta el 2006. Jugaba al fútbol a los 40 años, hace 29 años que lo dejé. A veces salgo a caminar. Mi pasatiempo es preparar libros para el instituto, repasar las pruebas que ya están hechas y que resultados han tenido. Si el grupo etáreo al cual fue dirigida la prueba estaba bien, estaba demasiado floja, demasiado difícil y ajustarla para el año siguiente.