Lunes 14 de junio, 2021
  • 8 am

Qué es la alimentación consciente y cómo combatir la ansiedad para superar la ingesta no necesaria

Comer es una necesidad fisiológica; es combustible que necesita nuestro organismo para funcionar. Pero ¿cómo comemos? ¿Le damos a nuestro organismo lo que necesita? ¿Somos conscientes de cómo lo nutrimos y cómo repercute en nosotros cada cosa que ingerimos? Saber alimentarse conscientemente es tener en cuenta tanto lo que comemos, desde los ingredientes que ingerimos hasta el proceso que hace el alimento para llegar al plato.
SU IMPORTANCIA
Es importante llevar un registro de lo que se come y como nos sentimos tanto física como emocionalmente. Llevar ese registro nos va a permitir encontrar patrones de conducta y de comportamiento. “Es bueno hacer el ejercicio de sacar una foto a lo que estamos comiendo y estar solamente ahí, evitando las distracciones. Estamos muy acostumbrados a comer y a mirar la tele o el celular al mismo momento. La comida en sí se transformó en algo como de piloto automático. Como comemos 4 o 5 veces al día, la mente ya sabe lo que tiene que hacer y se dispersa. Se pone a pensar en otra cosa. Está bueno eliminar las distracciones y cuando estamos comiendo, estar focalizados solo en eso.
HAMBRE REAL VS. HAMBRE EMOCIONAL
Con la cuarentena está pasando que hay mucha más hambre emocional. Tenemos la heladera cerca y la abrimos todo el tiempo y picoteamos. “En primer lugar tenemos que identificar si el alimento está cumpliendo otro rol más que el de nutrirnos. En general solemos clasificar al hambre emocional en comer por ansiedad, y hay un montón de adjetivos calificativos detrás de esa ansiedad. Podemos estar comiendo como un ansiolítico o que el rol que está cumpliendo ese alimento sea un antidepresivo, un anti-aburrimiento, un premio o un castigo. Detrás de esa ansiedad hay un montón de cosas que suceden. ¿Estamos ansiosos porque estamos trabajando todo el día, o porque estamos encerrados y tenemos ganas de ver a nuestros amigos, porque nos estamos llevando mal con la gente con la que convivimos?
•HAMBRE REAL
-Llega de a poco.
-Comemos cualquier cosa, desde un brócoli a un garbanzo.
-Cuando estamos satisfechos, paramos.
•HAMBRE EMOCIONAL
-Llega instantáneamente.
-Generalmente buscamos una cierta textura y un determinado sabor.
-Aunque estemos satisfechos, no podemos parar. Pasamos de salado a dulce, dulce a salado.
-Una vez que paramos, en general viene un sentimiento de culpa.
ALIMENTACIÓN EN TIEMPOS DE PANDEMIA
Debido a la contingencia actual, nuestra alimentación se ha visto afectada, dado el cambio en nuestras rutinas diarias y la vivencia de emociones que pueden afectar nuestra capacidad de pensar, planificar y actuar, por lo que es posible que muchos estemos manteniendo una alimentación como respuesta a las emociones. Frente a esto, mantener una “alimentación consciente” nos permite ejecutar una correcta toma de decisiones a la hora de ingerir alimentos, ya que es una herramienta práctica para controlar el impulso emocional, que en varias ocasiones nos lleva a comer de manera inadecuada e incluso descontrolada, especialmente cuando aumentamos el consumo de alimentos altos grasas o en azúcares refinados, cuyos aportes a la nutrición del cuerpo son nocivos cuando se proporcionan en exceso.