Martes 26 de octubre, 2021
  • 8 am

Ladrando en la madrugada

César Suárez
Por

César Suárez

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Por el Dr. César Suárez
Hay personas que tiene una facilidad extrema para aprender un nuevo idioma y hablan con solvencia varias lenguas y pasan de otra con una facilidad asombrosa casi sin darse cuenta y comprenden con gran facilidad cuando escuchan hablar a cualquier extranjero.
Yo confieso, con casi cierto grado de vergüenza, que tengo una dificultad extrema para manejarme en otro idioma que no sea el castellano por más que lo he intentado insistentemente durante décadas aunque sé que en circunstancias extremas podría entenderme con alguien que habla inglés, francés, portugués o italiano, pero si escucho hablar un chino, un japonés o ruso, no tengo la más mínima idea de lo que están diciendo, pero concluyo que algo dicen, que se refiere a algún tema, que las palabras que emite son la consecuencia de una elaboración intelectual de un pensamiento, simple o complejo y por mis conocimientos previos sé que, haciendo un esfuerzo, con el correr del tiempo hasta podría aprender su idioma aunque más no sea de forma rudimentaria y hasta comenzar a comprender lo que me quieren trasmitir.
Entre personas, en última instancia, de alguna manera encontraría la forma de intercambiar en función de mis necesidades elementales, en última instancia, entre seres humanos, a pesar de todo, de algún modo terminaríamos por entendernos.
Lo que sí no puedo entender que cosas quieren comunicar los perros que ladran en la madrugada, no tengo idea si piensan lo que ladran o simplemente ladran para ladrar algo nomás, para pasar el rato.
Dicen por ahí, que el perro es el mejor amigo del hombre, pero los perros de la madrugada no están enterados de eso y envés de aprovechar la noche para descansar, no tienen mejor ocurrencia que despertar a todo el vecindario a la hora de dormir.
No sé si tienen un propósito, pero da la impresión que hablan entre ellos, pero repiten siempre lo mismo, la misma cantarola, cada uno tiene su cadencia particular y parecen estar diciendo continuamente lo mismo.
Ladra uno y otro el otro contesta, parecen perros inalámbricos conectados en red yo ya les conozco el repertorio, despierto en la madrugada los escucho, siempre ladrando lo mismo, uno se manda una ráfaga de tres ladridos seguidos y parece que el otro perro no le entiende porque repite incesantemente siempre la misma frase toda la noche y otro perro le contesta con un ladrido, seguido de dos juntos, siempre igual, otro, se manda un ladrido seguido de tres, como si trasmitiera en código morse, andá a entender lo que quieren, para mí, sólo ladran pavadas, nada serio, sin ningún plan ni propósito, o quizás sí, no dejar dormir a nadie, si ese es el motivo, estoy seguro de lo que logran,por lo menos, lo logran conmigo.
No es que yo no quiera a los perros, de hecho, he tenido muchos y cada uno tiene su historia y como mascotas son una gran compañía para muchas personas, vigilan las casas y funcionan de timbre para cuando alguien llega o pretende entrar sin permiso.
Hay perros muy inteligentes, más inteligentes que las personas, ellos entienden lo que el dueño les dice, obedecen órdenes, como si entendieran, mientas que los dueños no entienden lo que su perro les ladra
No sé si los perros tienen un propósito, un plan o simplemente viven el momento, los perros de antes creo que sí lo tenían, escarban la tierra para guardar un hueso para comerlos después, no sé los perros de ahora que comen “de bolsa” ya no tienen casi nada para hacer, será por eso que ladran de madrugada despertándome siempre, mucho antes de que suene el despertador.