Martes 26 de octubre, 2021
  • 8 am

Don Raúl Gaudín

Juan Carlos Ambrosoni
Por

Juan Carlos Ambrosoni

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Por Juan Carlos Ambrosoni
Muchísimas figuras políticas dio nuestro departamento a lo largo de toda su historia. El Partido Colorado parece ser una cuna de estos grandiosos hombres que a base de sus ideales lucharon y trabajaron por la ciudad y la dignificaron y depositaron en lo más alto. A priori, uno podría pensar en las gestiones del Arquitecto Barbieri, de Don Ramón Vinci, en las tres intendencias de Eduardo “Flaco” Malaquina o en las diputaciones de Manuel Barreiro y otros tantos importantes parlamentarios. Hoy, a cuatro días de la conmemoración de su natalicio es un gran momento para recordar a una de estas grandes personalidades que ha dado nuestra tierra, alguien quien tuvo la capacidad de desempeñarse con solvencia en el plano local para luego trascender lo departamental para desembarcar en el nivel nacional, el Dr. Gaudín.
Raúl Gaudín nació un 30 de agosto de 1902 aquí, en Salto, donde desarrolló su infancia, adolescencia y parte considerable de su vida. Como miembro de tal colectividad se vio atrapado por el Republicanismo, hombre de leyes que le valió la aventura de estudiar abogacía, hasta convertirse en un gran jurista, con la particularidad que no solo se desempeñaba en el país, sino también fuera de él. Desde temprano fue conociendo y experimentando en la actividad política, su condición de colorado, batllista y liberal lo condenaron a ser un intransigente demócrata de todas las horas, su ideología y concepción así orgullosamente lo condenaban.
Este ciudadano, hombre de diálogo, de letras pero también de campo, carente de religión aunque respetuoso de todas ellas, masón, fue diputado en dos oportunidades por nuestro departamento. A pesar de tal responsabilidad, su carrera y performance política no se radicó solo en el Palacio Legislativo, fue muy multifacética. Fue consejero nacional del gobierno del Dr. Martínez Trueba, estuvo al frente siendo el jerarca del Ministerio de Defensa en uno de los gobiernos más importantes de la historia del Uruguay como lo fue el de Luis Batlle Berres, a su vez en otra etapa presidio honorariamente en tres ocasiones el Instituto Nacional de Viviendas Económicas.
Entre tanto, Raúl Gaudín como político de su época – primera mitad del siglo XX y escasos años de la otra parte- vivió las particularidades “pintorescas” que a personas de su talla les tocaba vivir por el hecho de ir en contra a las tiranías, de los injustos o de los agresores de la moral. Fue perseguido durante la dictadura de Terra, donde lo requerían “Vivo o Muerto”, muy audazmente se rebuscaba para eludir a los persecutores, ejemplo de ello nadando de Salto a Concordia. También, cuando el célebre Diputado Enrique Erro, por aquel entonces del Partido Nacional –luego pasaría a filas socialistas-, daña el honor de su persona Don Raúl Gaudín lo reta a Duelo de pistolas, ergo, al Presidente Luis Batlle y le comenta de su acto a efectuar “no le vengo a pedir permiso, sino a comunicar que lo haré y el mandatario le responde “Muy bien, es tu decisión”.
60 años, una vida corta pero extensa en recorrido, sus grandes contribuciones para Salto y el Uruguay hicieron de ganarse un nombre en nuestra historia que nadie puede cuestionar.