Domingo 17 de octubre, 2021
  • 8 am

Servicio de acompañamiento para adultos mayores está previsto que pueda continuar hasta fin de año

Por Mario Sancristóbal
Por la pandemia se instrumentó un servicio de acompañamiento telefónico por eso CAMBIO habló con Mauricio Arreseigor quien es uno de los impulsores de esta propuesta, para preguntarle si el servicio sigue funcionando y si encontraron buena receptividad. “El servicio aún continúa funcionando pero en la modalidad presencial. Cuando se comenzó manejábamos una cifra entre 15 a 25 personas para una primera etapa y fue el número de personas que se inscribieron y al final terminamos trabajando con unas 15 personas pero a lo largo de todo el período de llamadas telefónicas ese número fue variando llegar a comunicarnos con 40 adultos mayores”.
EVALUACION POSITIVA
La evaluación es positiva porque se trabajó con el sentimiento de soledad que se produjo durante la pandemia y aunque en muchos casos el aislamiento y la soledad ya estaban presentes previamente a la pandemia, lo que hizo esta situación fue agudizarlos por eso, a partir de la escucha se apoyó y pensó una rutina distinta que no fuera tan monótona y tan desestimulante y que mejorar la vida cotidiana de estas personas. Se comprobó que muchas personas se anotaron por consultas puntuales del momento y eso fue significativo porque después de esa llamada puntual la persona entendía que no era necesario seguir con este apoyo. Hubo un núcleo de adultos mayores de unas 15 a 20 personas que a partir del mes de Agosto comenzaron en la segunda fase con estudiantes de la Universidad de Trabajo Social y Sicología que hace un acompañamiento más presencial.
LA SITUACION HA CAMBIADO
La situación ha cambiado de cuando estábamos con mucha gente enferma y ahora con número bajos muchos sienten una liberación pero sobre todo porque cuentan con las vacunas y eso fue determinante porque observamos que las personas pasaban del temor por contraer la enfermedad y de que le pudiera pasar algo a expresarnos “ahora estoy vacunado y más protegido” y esa sensación de seguridad hizo que se les modificara la rutina. Hay situaciones crónicas de personas que no tienen redes de contención familiar porque sus hijos están en otro departamento o fuera del país y aunque se comunican una vez a la semana tienen necesidad de hablar con alguien y en esos casos hay continuidad en la intervención y el acompañamiento que se va a prolongar hasta fin de año pero con la concurrencia de los estudiantes cada semana. El resultado es bueno y aunque esta experiencia es inédita en el departamento ya nos consultaron si se iba a reeditar pero creo que no porque fue diseñada para esa coyuntura de pandemia para personas que necesitaban espacios de escucha. Hubo casos de depresión complejos y se trabajó en autoestima para ir encarando el día a día de manera distinta, sugiriendo actividades para modificar esa conducta”.