lunes 26 de septiembre, 2022
  • 8 am

Juan Andrés Blanc «Hay que insistir, sobre todo en el Litoral, donde está el basket más fuerte»

Para hacer un diagnóstico de una disciplina nada mejor que acudir a una de sus figuras más rutilantes. El sanducero Juan Andrés Blanc es referencia del básquetbol del interior, campeón de América con Peñarol, varios títulos federales y con pasaje por Ferro Carril, opinó sobre la actualidad del basket de la región y recordó pasajes de su exitosa carrera.
-¿Desde qué lado sigue el básquetbol hoy en día?
-Estoy totalmente retirado del básquetbol desde hace quince años más o menos, aunque sí algo informado porque tengo contacto con dirigentes y presidentes de los equipos, que fueron jugadores en mi época.
-¿Qué reflexión tiene del básquetbol actual en el interior, muy diferente al de años atrás?
-Antes jugar en las selecciones departamentales era un orgullo personal. Estar en una selección para ir a competir en nacionales o litorales era un verdadero orgullo; a veces se practicaba tres meses para ir a jugar una semana. Pero eso se fue perdiendo. Después vino la liga nacional pero también volvió a fojas cero y se volvió a una liga federal. Una lástima que no se haya podido continuar, pero la realidad es que los presupuestos del interior son muy altos comparados con los de la capital y con esa desigualdad es imposible competir. A nivel de selecciones también hay desigualdad entre las ligas, porque hay algunas con poco nivel. En algún momento hubo extranjeros, experimentos piloto. Creo que hay que seguir insistiendo, sobre todo en el litoral, donde está el básquetbol más fuerte del interior, donde la Liga de Soriano es un oasis, es la más fuerte de todas.
-¿Qué recuerdos le trae la etapa en Peñarol, que ahora está en primera división, en Liga Uruguaya?
-Son recuerdos más que nada de la juventud, de torneos muy importantes, de haber salido campeón Federal, campeón de América, tercero del mundo. Son grandes recuerdos que acompañan la vida de una persona. También tengo grandes recuerdos de Biguá, donde salimos campeones tres veces, y también quedan los momentos vividos en Argentina, que es otro nivel, otro tipo de básquetbol.
-¿Cuál fue la última etapa?
-Cuando estuve en 1994 y 1995 en Trouville. Después volví a Paysandú y dirigí la selección, donde ganamos el Litoral en juveniles y mayores y en 1996 un campeonato del Interior que se jugó en Salto. Después con Touring ganamos un regional para ascender pero no podía haber dos equipos de la misma ciudad y ya estaba Paysandú BBC, donde después dirigí liga nacional en 2008 y fue lo último mío en basket.
-También hubo un capítulo por Salto…
-Sí, todos tienen su particularidad y son parte importante de la carrera. Formamos un equipo de Ferro Carril para un torneo nacional donde jugaban los cuatro mejores de Montevideo y los dos mejores del interior. Nos fue bastante bien, en un equipo que dirigía el ‘Chumbo’ Arrestia, estaba el estadounidense Bowers, que había jugado conmigo en alguna oportunidad en Aguada. Ahí hicimos muy lindas amistades, con excelentes jugadores como Diego Vargas, Atilio Lima, Álvaro Silva. Fue muy lindo, la verdad que fue un capítulo bueno porque lo pasé muy bien. Son cosas lindas que deja el básquetbol y la vida a través del tiempo.