martes 18 de junio, 2024
  • 8 am

Realidad del interior: jóvenes abandonan los pueblos para poder estudiar o trabajar y nunca más vuelven

Por Andrés Torterola.
Pueblo Laureles es una localidad de aproximadamente 100 habitantes, a la escuela Rural No 30 concurren aproximadamente 25 niños, 9 jóvenes asisten al liceo de San Antonio, el destacamento policial de la zona más amplia del departamento se mantiene la mayor parte del tiempo cerrada o con un solo policía, en otra época funcionaba con 8 efectivos por turno, dijo un vecino del lugar.
FALTA DE TRABAJO Y FUTURO
CAMBIO dialogó con Hugo Moriondo, trabajador de la zona que manifestó que en la región hay muchos establecimientos ganaderos y algunos productores brasileños, explicó que hay emprendimientos que se instalan en la región con trabajadores brasileños o de otros departamentos. Expresó que los jóvenes que culminan sus estudios secundarios, deben emigrar a otras ciudades, la realidad es que no vuelven a su lugar de origen porque no hay fuentes de trabajo. “Aunque los muchachos estudien una profesión y se reciban en Laureles no van a tener trabajo, el interior se está deshabitando lentamente desde hace años”. Los jóvenes emigran por razones económicas y en busca de una mejor educación y de empleo, entre otros motivos.
LA OFERTA DE TRABAJO SE REDUCE A TAREAS DE CAMPO
“La oferta de trabajo de la zona es para peón de estancia, encargado, alambrador, y demás tareas vinculadas a actividades de campo, son muy pocas las posibilidades laborales en esta parte del departamento.
Los adolescentes que concurren al liceo de San Antonio se levantan a las 4:30, los días de lluvia no pueden concurrir porque el camino está en pésimas condiciones, los arroyos cortan los pasos La Cadena, El Tala, Paso Fialho. Los choferes esos días no concurren por temor a sufrir accidentes. En esta época del año las actividades lúdicas para niños y adolescentes de estos pueblos son prácticamente nulas, los gurises pasan todo el día conectados con el celular o mirando televisión”, agregó Moriondo.
MEVIR Y PUEBLO VIEJO
En el pueblo hay luz eléctrica y agua potable, también un complejo de viviendas de MEVIR, Moriondo dijo que cuando hay corte de luz, quedan sin agua, en los días de lluvia son frecuentes los cortes de energía eléctrica, ya les ha tocado pasar tres días sin esos servicios, agregó que en este momento la sequía está golpeando fuerte en toda la región. Los vecinos identifican al barrio donde se construyeron viviendas de MEVIR como pueblo nuevo y la zona donde viven los primeros pobladores sería el pueblo viejo, allí está ubicados los almacenes porque en las viviendas no está permitido. Al ingresar al pueblo está ubicada la única panadería del lugar.
DESTACAMENTO
POLICIAL CERRADO
Moriondo dijo que, “la que debería ser la seccional más grande de Salto se encuentra cerrada, hay un solo policía que cuando hace el servicio 222 no concurre a atender el destacamento, para recorrer la zona tiene una moto.
De todas formas, reconoció que últimamente está recorriendo bastante seguido una camioneta de la policía.
Laureles es un lugar tranquilo, no hay consumo de drogas, y las personas más jóvenes tienen como prioridades estudiar y progresar en la vida” concluyó Moriondo.