lunes 17 de junio, 2024
  • 8 am

Inteligencias

César Suárez
Por

César Suárez

210 opiniones

Por Dr. César Suárez
Los seres humanos tenemos tendencia a vivir en comunidad y relacionarnos entre nosotros, intercambiar ideas, generar acciones colectivas, perseguir objetivos comunes, ponernos de acuerdo, compartir, generar conflictos, buscar puntos de encuentro, razonar, crear, liderar, obedecer, discrepar, usar nuestra inteligencia para comprender o no entender, para inventar para imitar.
Somos seres inteligentes y habitualmente nos vanagloriamos de estar al tope de los seres vivos con diferentes grados de capacidad, de creatividad, que, a diferencia del resto de la escala animal, somos capaces de crear y progresar en el conocimiento que han hecho que a través de la historiase ha ido generando un mundo diferente.
En suma, somos dueños de una inteligencia creativa.
Los seres humanos tenemos diferentes tipos de inteligencia que predominan en el manejo cotidiano de diferentes personas y entonces se habla según el caso de inteligencia emocional, inteligencia musical, inteligencia artística, inteligencia corporal, inteligencia espacial, inteligencia lingüística, inteligencia intrapersonal, inteligencia interpersonal que condicionan las vocaciones laborales de las diferentes personas.
Sin embargo, en estos días se ha hecho corriente estar hablando, cada vez más, de la IA (inteligencia artificial), los denominados chatbots (charlas virtuales entre un cliente humano y una máquina). Es esta una de las aplicaciones que se usan cada vez más ampliamente hoy en día, en ella, pueden dialogar con una máquina, hacer le preguntas y hasta pedirle consejos, por ejemplo, como ir vestido de acuerdo al clima esperado pero hay enorme cantidad de aplicaciones, por ejemplo, manejar a distancia electrodomésticos, prender y apagar luces con sólo pedirlo, conducir u vehículo sin chofer, realizar búsquedas de información en fracciones de segundos que una persona inteligente le llevaría horas, semanas, meses o años o no alcanzarnos la vida para llegar al mismo resultado a través de una búsqueda manual.
Todo este avance de la tecnología informática que ya nos envuelve a cada uno de nosotros sin siquiera darnos cuenta cuando buscamos una información en nuestra computadora o teléfono celular o usamos un control remoto o una tarjeta de débito, sigue avanzando en forma acelerada y a muchos ya comienza a generarle cierto grado de “miedito” de que ese avance de la tecnología genere instrumentos tan inteligentes que sean capaces de comenzar a tomar decisiones por sí mismo sin obedecer sumisamente como hasta ahora cada vez que lo requerimos.
Sin embargo, sin que nos demos cuenta, toda esa tecnología acumulada ya se ha ido apropiando progresivamente de nuestra personalidad y de nuestra conducta y nos va transformando en zombis apropiándose de nuestra voluntad a través de la adicción inmanejable a las pantallas que no nos permite hablar fluidamente entre personas.
Sólo basta observar un conjunto de personas reunidas, cada uno con su móvil y nadie hablando con nadie, como si ya no fuéramos nosotros los que decidimos sino las múltiples aplicaciones inteligentes que nos manejas y no nos dejan ser, que nos impiden escuchar al que tenemos al lado, que nos distraen frente al tránsito de vehículos, que interfieren y comprometen la eficiencia en nuestras tareas cotidianas
Ya es como una hipnosis colectiva de la que resulta difícil de escapar y compromete nuestra inteligencia natural y la capacidad de interactuar entre personas porque en cada día las pantallas nos consumen horas y horas que nos quitan la atención de nuestro entorno casi como si estuviéramos poseídos por una tecnología que maneja nuestra conducta.