miércoles 19 de junio, 2024
  • 8 am

Prestamistas colombianos otorgan créditos a varios comercios locales, pero cobranza se torna agresiva

Por Andrés Ferreira
Hace mucho tiempo se habla de personas de nacionalidad colombiana que se encuentran en nuestro departamento y viven de realizar préstamos de dinero a distintas personas. En Salto muchas personas ya recurrieron a esta manera de salir de un apuro económico, y si bien existe gente que cumple con los pagos, hay otras que no lo hacen de manera correcta y en la cobranza, los prestamistas se vuelven agresivos.
FACILIDADES
Lo que llama poderosamente la atención de las personas que necesitan un préstamo y rechazan las reglas a cumplir de las casas financieras para acceder a uno de estos, son las facilidades que estas personas colombianas brindan para conseguirlos. Prácticamente se necesita solamente domicilio, o en caso de que sean comercios, saber cuál es la ubicación del mismo, para poder ir a cobrar. La cantidad de dinero no tiene límite, según lo que pudo conocer CAMBIO, pero los intereses son altos. Además, varios comercios de nuestro departamento están involucrados en estos préstamos, y en distintas ocasiones CAMBIO presenció ambientes violentos cuando un comerciante indica que no cuenta con dinero para pagar, solicitando que vuelvan a cobrar los próximos días.
PRÉSTAMOS “GOTA A GOTA”
El dinero es entregado en efectivo, y el préstamo el cliente lo comienza a pagar al día siguiente, todos los días deberá entregar un monto e ir cumpliendo con los pagos, hay casos en los que se paga por semana también.
El pago día a día, se lo conoce como préstamo “gota a gota”, y no solamente existen en nuestro país, estas personas colombianas operan esta red de préstamos en varios países de América Latina.
En caso de que el cliente no pueda cumplir con el pago del día, o de la semana, dependiendo el acuerdo, los prestamistas no cobran recargos pero presionan de forma violenta y recurrente mediante como llamadas, visitas a toda hora a los deudores que en ocasiones, se ven obligados a sacar otro préstamo con ellos para abonar el anterior, en donde el cliente ingresa en una cadena de deudas difícil de cortarse.