domingo 16 de junio, 2024
  • 8 am

Sostienen que declaraciones del presidente de la junta apuntaron a desprestigiar a los ediles

Por Andrés Torterola.
En comunicación con CAMBIO el edil nacionalista Augusto Bonet, recordó una frase de Alejandro Dolina: “No se metan a pensar si no están acostumbrados”. Dijo que el presidente de la Junta Departamental de Salto lanzó a la prensa una sorprendente cifra relacionada con las faltas de los ediles en lo que va de su presidencia, “algo que nos dejó sorprendidos a los que solemos estar atentos al trabajo en la Junta. En resumidas cuentas, Gonzalo Rodríguez dijo que el promedio de faltas de las bancadas oscilaba entre el 60% y el 80%”.
CÁLCULO MAL RAZONADO
Tanto Amalio Silva (edil del Partido Colorado) como Pablo Williams (edil del Partido Nacional y titular en mi banca), consultaron en la siguiente sesión sobre el tema. ¡La respuesta fue de Ripley! El presidente de la junta, en un ataque de iluminación estadística o en un, como decía Les Luthiers, “razonamiento por caminos sinuosos”, decidió calcular el porcentaje de faltas tomando la totalidad de los ediles (un edil titular y tres suplentes) y aplicando la falta en todas las sesiones. Hay que recordar que por el Reglamento Interno de la Junta una banca puede ser ocupado por un solo edil a la vez y que hay relativo consenso en la doctrina en afirmar que no es válido que un edil se siente en upa del otro para ocupar la misma silla”, ironizó.
UN PLENARIO DE TRES PISOS
“Estamos preocupados por la situación de las faltas, por lo que proponemos que se construya un plenario de tres pisos, así los cuatro ediles de cada banca pueden sentarse de forma simultánea y lograr cumplir el 100% de asistencias. O tal vez haya una solución mejor: hacerle caso a Dolina y no ponerse a pensar en temas que no estamos acostumbrados; las estadísticas para los que saben de estadísticas. “Nos preocupa la reacción que trajo en la sociedad y la prensa la desafortunada declaración del presidente. Hay que saber que el reglamento de la Junta de Salto nos da igualdad de derechos a los titulares y suplentes en uso de la banca. Una cosa es discrepar con los beneficios, y otra muy diferente es desprestigiar el trabajo de los ediles”.